Amalia Pardo Cortés era la amiga de Yulixa Toloza y fue quien la acompañó al procedimiento estético en el Beauty Láser, la clínica de garaje que se convirtió en el lugar de los hechos de un crimen: la desaparición y posterior muerte de la mujer.
La amiga de Yulixa habló con los investigadores y contó todos los detalles de ese 13 de mayo, el día en que se programó la intervención y el mismo día que Yulixa fue reportada como desaparecida. Ella contó lo último que dijo Yulixa tras su desaparición, “reiterando que está manifestado arrepentimiento por haberse realizado el procedimiento”.
Les dijo a los investigadores que llegaron sobre las 8:00 de la mañana para un procedimiento de lipólisis láser. Subieron al segundo piso de la casa ubicada en el barrio Venecia, sur de Bogotá, y fueron atendidas por varias personas en el centro de estética, previo al procedimiento.
“Señala que fueron atendidas inicialmente por una mujer joven, delgada y de cabello largo, cuya identidad, según la deponente, conocida por una persona llamada Estefanía, ingresando posteriormente la señora Yulixa al procedimiento quirúrgico”, señala el informe de los investigadores con el resumen de la declaración de Amalia.
En el mismo documento que condensa la declaración de la amiga de Yulixa, los investigadores detallaron el momento exacto en que causó preocupación la falta de información sobre el estado de salud de la mujer.
Fue hasta pasado el mediodía del 13 de mayo que Amalia logró ver a Yulixa y comprobar sus sospechas. “Manifiesta que posteriormente le permitieron ingresar a observar a la paciente, encontrándola en una camilla en el segundo piso cubierta y con el cuerpo frío, precisando que sus manos se encontraban totalmente heladas”, dijo Amalia.
La preocupación de Amalia fue tal que insistió al personal del centro de estética sobre la situación que padecía Yulixa, sin embargo, ellos insistieron que era normal, como consecuencia de la anestesia. Horas más tarde solicitaron un vehículo supuestamente para retirarse del lugar.
“Refiere que al intentar bajarla nuevamente, la paciente volvió a caer al piso, observándola con rigidez en las manos, alteración ocular y dificultad respiratoria, indicando que por un momento quedó inmóvil, sin reacción”, le dijo Amalia a los investigadores.
La amiga de Yulixa se retiró un momento del centro de estética y regresó casi a las 8:00 de la noche y alguien que se identificó como médica le dijo que su amiga se retiró voluntariamente en un vehículo. La respuesta no dejó tranquila a Amalia, que le marcó en repetidas oportunidades, sin obtener respuesta.
“La entrevistada manifiesta que dicha versión le generó duda, considerando probable que la paciente pudiera movilizarse por sí misma, razón por la cual se alteró emocionalmente y procedió a contactarla reiteradamente vía WhatsApp enviando mensajes”, señala el informe.
Una hora después recibe los supuestos mensajes de Yulixa con palabras confusas e incoherentes cuando, a la misma hora, el vehículo en el que la subieron a rastras estaba de camino al municipio de Apulo, Cundinamarca, justamente donde encontraron su cuerpo.