La tragedia que significó la muerte de Yulixa Toloza se convirtió rápidamente en un plan criminal para ocultar la evidencia, incluso el cuerpo del delito, y tratar de huir de las autoridades. La mujer acudió a un procedimiento estético en el sur de Bogotá y terminó a la orilla de una carretera del departamento de Cundinamarca.
Los protagonistas de esta macabra historia son tres venezolanos: María Fernanda Delgado, dueña del centro de estética; su novio, Edinson Torres, y Eduardo David Ramos, un supuesto médico que atendió a Yulixa en una camilla del segundo piso de Beauty Láser, la clínica de garaje que hace nueve meses funcionaba en el barrio Venecia.
El cuerpo de Yulixa fue arrojado a una zona boscosa. Vestía sudadera, zapatillas blancas, faja posoperatoria y una chaqueta en la cabeza. El expediente de la Fiscalía reconstruyó la historia desde el 13 de mayo, cuando, a las 7:30 de la mañana, Yulixa salió de su casa con destino al centro de estética.

En tiempo récord, la Fiscalía recaudó declaraciones, documentos, videos, chats, análisis forenses, registros, inspecciones y un listado de testigos que se condensaron en las 548 páginas del expediente, con el que las autoridades esperan llevar a la cárcel a quienes aparecen como responsables de un crimen que trataron de ocultar.
SEMANA conoció el expediente completo de este caso. Los detalles de las actuaciones adelantadas por los investigadores, los seguimientos y las capturas. La investigación se dividió en varios momentos y capítulos, que dibujaron lo que ocurrió en el interior de Beauty Láser y cómo los tres protagonistas diseñaron un plan criminal para deshacerse de las pruebas.

El Beauty Láser
El centro de estética que María Fernanda Delgado y su novio, Edinson Torres, instalaron en una casa del barrio Venecia y que bautizaron Beauty Láser arrancó operaciones en octubre de 2025. Firmaron un contrato de arriendo que incluyó el segundo y el tercer piso de esa casa, el lugar de los hechos.
La dueña de Beauty Láser vivía con sus tres hijos en la misma casa. Fue a este sitio donde llegó Yulixa Toloza el miércoles 13 de mayo, de acuerdo con las cámaras de seguridad, a las 8:09:19 de la mañana. Doce horas después la sacaron a rastras, de acuerdo con la Fiscalía, en los brazos de Edison Torres y David Ramos. La metieron en un vehículo.

En los informes de los investigadores aparecen las inspecciones judiciales al centro de estética. Un registro fotográfico y una recopilación de elementos de prueba fueron fundamentales para establecer que Yulixa estuvo allí, fue intervenida y probablemente murió en el mismo sitio.

“Se evidencia que el lugar presentaba condiciones de desorden generalizado en varias de sus áreas, con elementos dispersos, documentación sin aseguramiento y ausencia de protocolos visibles de manejo clínico”, señala el informe de los investigadores.
El desorden en el sitio, según los investigadores, reveló una “interrupción abrupta de las actividades”, al parecer por la emergencia con Yulixa o, como segunda hipótesis, que los responsables del centro de estética se esforzaron en manipular y alterar la escena de los fatales hechos.

“De especial relevancia técnico-criminalística resulta el registro fotográfico donde se observa material textil (sábanas y cobijas) con presencia de sustancia de color rojo, lo cual constituye un indicio material directo de la ocurrencia de un evento crítico en el interior del inmueble”, describe el informe.

El consentimiento
Durante la inspección que adelantaron los investigadores al centro de estética, encontraron un documento con la firma de Yulixa Toloza y que se conoce como “consentimiento informado”. Este papel exonera de responsabilidad a los dueños y empleados de Beauty Láser.
El documento también tenía la firma del “doctor David Ramos” escrita con esfero azul y que indica el procedimiento estético en el cuerpo de Yulixa: “Tronco completo más transferencia”.
Lo que llamó la atención de ese consentimiento informado fue uno de los párrafos en la mitad del documento, resaltado en mayúsculas y negrillas, donde advierten que en este centro de estética no se hacen responsables por los “malos resultados posoperatorios”.

“Ni por masajes no realizados por nuestro equipo, asimismo por infecciones causadas por mal manejo de los mismos”, señala el documento, que de forma descarada dejaron intencionalmente como evidencia para los investigadores de la Sijín en Bogotá que llegaron a Beauty Láser.
Con la misma contundencia y tipografía, el centro de estética le aclara a Yulixa Toloza que ese procedimiento no es para bajar de peso y, de querer hacerlo, tendría que someterse a más de una intervención “para mejorar resultados”.

Los testigos
En el expediente aparece una decena de declaraciones que incluyen a familiares y amigos de Yulixa Toloza. También de las empleadas del centro de estética y hasta de los capturados. SEMANA conoció la totalidad de esos testimonios que relatan cómo una tragedia dio paso a un plan para desaparecer a la víctima y borrar todas las evidencias.
Nicol Jasbleidy González y Viviana Jazmile Díaz trabajaban para Beauty Láser. Estaban el día de los hechos y recibieron a Yulixa Toloza en la mañana de ese 13 de mayo. Ellas le revelaron a la Fiscalía que la paciente empezó a presentar síntomas graves luego del procedimiento de lipólisis láser.

“Manifiesta que la ciudadana Yulixa Consuelo Toloza Rivas ingresó al establecimiento aproximadamente a las 08:00 horas, procediendo a efectuar el pago del procedimiento estético, siendo posteriormente conducida al área de preparación para la realización de una lipólisis láser”, dijo Nicol Jasbleidy.
Fueron las empleadas del centro de estética las que entregaron detalles de quiénes trabajaban en el sitio y hasta el nombre de un supuesto anestesiólogo conocido como Leo, que estuvo en el procedimiento de Yulixa, el mismo que la canalizó.

Luego de la advertencia sobre el estado crítico de la paciente y entrada la tarde, se retiraron del centro de estética. Fueron María Fernanda, David y Edison quienes se quedaron con Yulixa supuestamente atendiendo la emergencia; los mismos que después aparecen en los videos de seguridad sacando a rastras a la mujer.
Amalia Pardo Cortés, amiga de Yulixa y quien la acompañó al procedimiento estético, les dijo a los investigadores que llegaron a Beauty Láser sobre las 8:00 de la mañana y, pasadas cinco horas sin tener respuesta, empezó a indagar sobre su amiga.

“Le permitieron ingresar a observar a la paciente, encontrándola en una camilla en el segundo piso, cubierta y con el cuerpo frío, precisando que sus manos se encontraban totalmente heladas”, les dijo Amalia a los investigadores.
Fue ella, Amalia, la que llamó a la Policía, luego de que los responsables del centro de estética aseguraran que su amiga solicitó irse por sus propios medios y pidió un carro. “Dicha versión le generó duda, razón por la cual se alteró emocionalmente y procedió a contactarla reiteradamente vía WhatsApp”, señaló la testigo.

Sobre las 9:30 de la noche, Amalia recibió algunas respuestas incoherentes supuestamente de Yulixa, para confirmar que iba para la casa, pero al mismo tiempo advirtiendo que estaban mal, que requería ayuda.
“Voy a casa, tengo sueño” y “voy vomitando, señor, lléveme al hospital, ayuda, voy sin batería”, “así como una llamada de corta duración sin comunicación efectiva”, reseña el informe de los investigadores.

El carro del delito
En los videos de seguridad quedó el vehículo en el que subieron a rastras a Yulixa Toloza. La investigación fue tan minuciosa que se logró reconstruir todo el recorrido que aparentemente hicieron Edison Torres, David Romero y María Fernanda para deshacerse del cuerpo de la víctima.
Lo que pensaron que podría ser un plan criminal perfecto terminó en una novatada de tres delincuentes, borrando la evidencia que ahora los hunde. Los investigadores aprovecharon las cámaras de seguridad ubicadas en los peajes y los análisis link para ubicar los celulares en un recorrido específico.
El reporte fue tan detallado que dibujó la ruta para salir de Bogotá. Utilizaron la autopista Sur, atravesaron el peaje Mondoñedo en dirección al municipio de Apulo. Sin saberlo, los celulares que llevaban, incluso el de la víctima, se encargaron de registrar el paso a paso por las vías de Cundinamarca.

“Se logró establecer igualmente que el vehículo continuó descendiendo hasta jurisdicción del municipio de Apulo, Cundinamarca, desde donde posteriormente emprende su retorno en sentido hacia la ciudad de Bogotá, situación que queda igualmente registrada en los controles de tránsito vehicular”, señala el informe judicial.
Los celulares y los peajes dieron más detalles. El carro y sus ocupantes, menos Yulixa, regresaron a la ciudad de Bogotá. Horas más tarde salieron por la autopista Norte y atravesaron el país con dirección a Cúcuta, justamente donde encontraron el vehículo.

En el interior del carro, los investigadores hallaron documentos, una sim card, pagarés, huellas y hasta cabello que fue enviado a Medicina Legal para establecer a quién pertenece y de esta forma confirmar que Yulixa estuvo en el vehículo antes de su desaparición.
“Se realizaron análisis técnico-criminalísticos mediante la aplicación de luces forenses y técnicas de exploración lofoscópica, logrando el revelado de un fragmento latente de impresión dactilar”, fueron los resultados de la inspección al carro encontrado en un parqueadero residencial en Cúcuta.

Los capturados
A ese parqueadero en Cúcuta, donde escondieron el vehículo usado en el plan de fuga, llegaron dos personas: Jesús Alberto Hernández, tío de la dueña de Beauty Láser, y Kelvis Daniel Sequeira Delgado, un taxista venezolano. Los dos tenían la misión, según la Fiscalía, de desaparecer el carro o por lo menos cruzar la frontera.
Por ese encargo los dos hombres recibieron 800.000 pesos como gastos de viáticos. La Fiscalía reveló algunas conversaciones en las que la propietaria del centro de estética le advierte a su tío que debe ir con tapabocas y atento a personas extrañas. Cuando llegaron a recoger el carro, los detuvieron.

La dueña del parqueadero fue entrevistada por los investigadores. Yaneth Montagut dijo conocer a María Fernanda Hernández y a su novio. Contó que llegaron con tres niños, guardaron el carro y aseguraron que se radicarían de forma definitiva en Venezuela tras algunos problemas en Bogotá.

“Al conocer la información pública sobre la desaparición, tomó nuevamente contacto con María Fernanda, quien manifiesta que los hechos correspondían a ‘otra clínica’ y que ya contaba con asesoría jurídica”, señala la declaración de Yaneth Montagut.
Los dos hombres negaron los cargos que imputó la Fiscalía por ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio y encubrimiento por favorecimiento. A juicio de la Procuraduría, las pruebas en su contra no eran muy claras y pidió dejarlos en libertad. Sin embargo, el juez opinó lo contrario y los envió a la cárcel de inmediato.

Los otros tres capturados en Venezuela son los prófugos: el supuesto médico, David Ramos; la dueña del centro de estética, María Fernanda Hernández; y su novio, Edison Torres. Las víctimas le pidieron a la Fiscalía agilizar la solicitud de extradición para llevarlos ante la Justicia, en un proceso que promete vincular a más personas, incluso amigas de Yulixa.
