Todo parece indicar que las escenas del pasado en que los grandes capos del narcotráfico hacían sus transacciones con cargamentos de dinero serán historia del pasado. La virtualidad está propiciando las condiciones para que los narcotraficantes ya no acudan al dinero físico, sino a las denominadas billeteras virtuales.

SEMANA conoció el caso de Jurick Jursley Croes, un ciudadano holandés, que era conocido en la red oscura o deep web como el zar de las criptomonedas. Su especialidad, dicen las autoridades colombianas, era ser una especie de catador de cocaína con el propósito de medir la pureza del alcaloide y reportarlo a sus socios en el exterior.

Croes tenía como misión en Colombia crear toda una red de tráfico de cocaína de la mano de una tenebrosa organización conocida en el Valle del Cauca conocida como La Señora Cero. Lo novedoso del proyecto, era que para no encartarse con el dinero físico y evitar ser rastreados con este, las transacciones se hacían con billeteras virtuales, o como se conoce entre los investigadores activos digitales.

La intención era recibir pagos directos desde Países Bajos por medio de criptomonedas como Bitcoin y Nuclear Bomb (NB), entre otras muy populares, utilizando plataformas como Binance, el mayor Exchange de criptomonedas en el mundo.

Los investigadores colombianos de la Policía Antinarcóticos con cooperación internacional, detectaron que Croes, empezó a recibir grandes transacciones de criptomonedas que llegaron a alcanzar un valor comercial de diez millones de dólares al mes; todo esto producto del pago de narcotraficantes a los que se les garantizaba la alta pureza de la cocaína enviada a Europa.

Al lograr tener abundante material de prueba, en la ciudad de Cali, se logra la captura de Jurick Jursley Croes, momento en el que se iba a reunir con narcos determinadores del sur país para hacer pruebas de alcalinidad y pureza a un cargamento.

La operación consistía en que luego de determinar que tan pura era la cocaína, Croes informaría a sus socios en Holanda, España, Alemania y Francia, quienes entregarían la mitad del valor de la droga en criptomonedas una vez saliera de Colombia y la otra mitad cuando ya estuviera en el destino final.

La otra historia oculta sobre Croes, según la Policía y por la cual este personaje entró en el radar de las autoridades nacionales, fue su circular roja de Interpol activa por el delito de homicidio.

De acuerdo con el reporte internacional, Croes contaba con circular roja de Interpol en Europa y era buscado por el homicidio de una persona en Londres en el año 2020. De esta manera fue que se puso en el radar de las autoridades colombianas, especialmente de la Dirección de Antinarcóticos, puesto que al llegar al país continuo con sus negocios ilícitos.

La captura de este personaje, que según las autoridades pretendía convertirse en el articulador de una poderosa red en el Valle del Cauca, se suma al operativo recientemente ejecutado por la Policía Antinarcóticos, en donde fue incautada más de una tonelada de cocaína.

En dos operaciones mediante inspección de mercancías, se incautó 1,4 toneladas de clorhidrato de cocaína dentro de contenedores tipo exportación (Fruta) que tenían como destino el puerto Amberes Bélgica.

“Gracias a los controles que se vienen adelantando en los puertos marítimos del país, nuestros hombres Antinarcóticos reciben una alerta generada sobre unos contenedores, con una carga de exportación (Fruta) que al parecer se encontraría contaminada y haría tránsito en el Puerto de Amberes Bélgica, de esta manera la Dirección de Antinarcóticos desplego un operativo para ubicar el alijo”, indicó la Policía.

Según la información disponible a través de los procesos investigativos, la cocaína sería propiedad de los Pachenca con una organización de tráfico trasnacional europea, conocida como el cartel de Los Balcanes.