La Corte Constitucional le jaló las orejas a la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) después de que excluyeron de un proceso de vinculación laboral a una mujer que no podía utilizar tacones por un diagnóstico médico.
La mujer identificada como Aurora interpuso una tutela contra la FAC alegando que, pese a que ocupo el segundo lugar en la lista de elegibles, la entidad no la nombró en período de prueba con el argumento que su diagnóstico médico le impedia usar zapatos de tacón y permanecer de pie durante tiempo prolongado.
Esa tutela fue estudiada por la Sala Tercera de Revisión de la Corte Constitucional que terminó declarando la carencia actual del objeto por hechos superados, al constatar que la accionante fue nombrada en la Fuerza Aeroespacial por período de prueba. Sin embargo, los magistrados consideraron necesario un pronunciamiento de fondo.
Así fue como desde el alto tribunal aclararon que las entidades públicas no pueden incoporar exigencias de acceso al empleo que se basen en esteeotipos de género ni en criterios ajenos a las reglas definidas en los concursos de mérito; de hecho, Aurora explicó que el requisito de los taconces no estaba estipulado en la convocatoria a la que se presentó.
Los magistrados de la Sala Tercera de Revisión también destacaron el derecho a desempeñar cargos públicos se vunera cuando se entorpece la posesión de alguien que cumplió con todos los requisitos, se adicionan nuevos requistos, no se nombran a ciuddanos en lista de legibles y se remueve de manera ilegítima a quien ocupa ese cargo.
En el caso de Aurora la Corte Constitucional reconoció que la Fuerza Aeroespacial Colombiana vulneró su derecho a desempeñarse en cargos públicos, teniendo en cuenta que ocupó el segundo lugar en la lista de elegibles y seguía el trámite para nombrarla en periodo de prueba.
La Corte también le recordó al Estado como tal que debe tomar las medidas diferenciales necesarias que eliminen barreras para accesder a la carrera administrativa para quienes tengan una discapacidad o tengan una condición física o social que limite la posibilidad de acceder al empleo.
Por eso el jaló de orejas a la FAC para que prevalezca el mérito sobre los estándares estéticos definidos por la entidad o por sus directivos, para las mujeres que pretendan acceder a la función pública en esa entidad.