Durante una alocución presidencial, el mandatario de los colombianos, Abelardo De La Espriella, se refirió a la situación que atraviesa el Tolima debido a los incendios forestales que, al parecer, estarían siendo provocados “deliberadamente por manos criminales”.
“Tenemos más de 50.000 hectáreas afectadas en el departamento del Tolima, de las cuales 28.000 corresponden a zonas agropecuarias. Hay 2.660 productores afectados y pérdidas estimadas en más de 134.000 millones de pesos. Además, hay 163 animales en riesgo y afectaciones en 23 municipios y 507 veredas del departamento del Tolima”, dijo el mandatario.
Frente a esta situación de emergencia, el jefe de Estado anunció la puesta en marcha del plan especial ‘Recuperación Ambiental, Productiva, Rural y de Seguridad’, mediante el cual se entregarán 343 subsidios de $65 millones cada uno, con el objetivo de “reconstruir las viviendas rurales que se han visto afectadas por los incendios”.
“Vamos a disponer de 5.000 toneladas de heno y tamo de arroz para atender la alimentación de los animales. Destinaremos siete mil millones de pesos para proyectos productivos y otros dos mil millones para la compra de 80.000 pacas de 12 kilogramos de mombasa y angleton”, añadió el mandatario en la alocución presidencial.
Luego, agregó que también se le dará “un respiro financiero” a los campesinos del Tolima. “La cartera agropecuaria de Finagro tendrá un congelamiento por tres meses en la amortización de las obligaciones de los productores afectados, y avanzaremos con un programa de compra de cartera para pequeños y medianos productores”, dijo.
Finalmente, anunció que se reforzarán las acciones de atención y vigilancia de las enfermedades respiratorias que afectan a niños, adultos mayores y personas de zonas vulnerables, asociadas al humo y la contaminación generados por los incendios.
“No vamos a abandonar al Tolima cuando se apague la última llama. Vamos a permanecer hasta recuperar su campo y su capacidad productiva. El Tolima tiene presidente con el Tigre”, señaló el mandatario en la alocución presidencial.