El departamento del Chocó fue el epicentro del terremoto de magnitud 7.4 que sacudió a Colombia en la mañana del pasado lunes, 10 de agosto. Según los últimos informes, en el territorio se registran 14 personas fallecidas, 139 heridas y cerca de 43.000 damnificadas.
En medio de esta situación, el hospital San Francisco de Asís de Quibdó, el más importante del departamento, reporta una sobreocupación del 245 % en el servicio de urgencias.
“La mayoría de los pacientes son por la emergencia. La red de atención de Quibdó, las privadas, no están prestando el servicio por temas de pagos con EPS. Una cotidianidad que ya veníamos pasando, pero ahora con la emergencia se dispara la crisis”, dijo Ovidio Garrido, agente interventor del hospital, en SEMANA.
Ante la falta de espacio, en los pasillos de la zona de urgencias se han tenido que ubicar camillas y sillas para atender a los heridos.
“En el pasillo del servicio de urgencias estamos atendiendo a los pacientes e instalamos tres carpas afuera para agilizar el proceso de prehospitalización”, contó.
En las imágenes que conoció SEMANA, se puede ver cómo algunas de las habitaciones habilitadas para atender heridos del sismo se encuentran sin servicio de energía, con los pacientes a oscuras en sillas y camillas.
De acuerdo con Garrido, el principal problema es la escasez de elementos médico-quirúrgicos, medicamentos y otros equipos, como neveras para refrigerar la sangre, que se fundieron por los bajones de energía que se presentaron tras el terremoto.
“Se nos quemó. Anoche nos enviaron sangre y no teníamos dónde guardarla. Sería una grandísima ayuda poder contar con las neveras de manera inmediata”, solicitó el agente interventor.
El interventor aseguró que, a través de iniciativas como Chocó Te Necesita, liderada por el doctor Camilo Prieto, se les ha hecho llegar elementos médico-quirúrgicos y medicamentos, pero nunca son suficientes para una situación de emergencia.
“Necesitamos penicilina g sódica, penicilina g benzatínica, furosemida inyectable, crotamitón, sales de rehidratación, suero fisiológico al 0,9 %, dextrosa, líquidos, cloruro de potasio, cloruro de sodio, sulfato de magnesio, gluconato, sulfato de atropina y adrenalina, entre otros”, listó Garrido, quien también pide donaciones de gasas y todo tipo de suturas.
Y agregó que se necesitan sillas de ruedas y camillas, así como cunas pediátricas, para lograr cubrir las necesidades de los chocoanos tras el terremoto.
Finalmente, Garrido recordó que, según un estudio de la Universidad Nacional, la infraestructura actual es antigua y está en planes su renovación. Por ello le pide al Gobierno nacional que libere recursos para el pago de personal asistencial y compra de medicamentos, así como para el fortalecimiento de las instalaciones.
“El hospital no es viable. Salimos bien librados para el tamaño de la tragedia. Hago un llamado al Gobierno nacional para que priorice destinar recursos hacia el hospital, con el fin de lograr mejores resultados en atención a la emergencia”, concluyó.
Cada vez llegan más ayudas a las zonas de desastres, tanto de iniciativas ciudadanas como por parte del Gobierno nacional. El Ministerio de Salud se encuentra haciendo presencia en el hospital, con el fin de determinar si existen riesgos en la infraestructura, debido a grietas en las zonas de cirugía, y poniendo a disposición conocimiento técnico.