Buenaventura es uno de los lugares más afectados por el terremoto que sacudió al país este lunes con una magnitud de 7.4, y cuyo epicentro fue San José del Palmar (Chocó). Un video de la Armada Nacional muestra cómo la ciudad tiene sectores devastados por el movimiento telúrico, el más fuerte registrado en años en Colombia.
La situación que se vive es angustiante. Libia Mosquera, excónsul de Colombia en Washington, habitante Buenaventura, ha llamado un SOS por la región.
La jurista narra con preocupación lo que se vive en su región. La ciudad quedó incomunicada pues un alúd de tierra taponó el túnel que lleva hacia ese destino, y solo hasta hace unas horas se pudo restablecer el paso por tierra, lo cual ha dificultado la llegada de ayudas.
Mosquera asegura que lo más urgente es poder levantar hospitales de campaña para atender a los heridos que, por ahora, están siendo tratados en carpas. Sin embargo, las lluvias torrenciales han sacudido esas tiendas de campaña improvisadas.
“El SOS que estamos mandando es que nos ayuden con esos hospitales móviles, de esos que se arman y se desarman, como los que se pensaron para el covid”, dice y recuerda que ella fue la que lideró la implementación de esos hospitales en la ciudad durante la pandemia.
“También necesitamos todos los insumos médicos que nos puedan enviar o donar, y alimentos para las familias y los niños”, agrega.
Otro tema que es urgente en la región son los alimentos. “Estamos tratando de unirnos entre nosotros, de hacer eso que llamamos ‘la mano cambiada’, de llevar a donar lo que podamos en materia de alimentos no perecederos: arroz, frijoles, todo lo que podamos; pero no da abasto lo poco que estamos consiguiendo entre nosotros. Sé que el señor presidente, la gobernadora y la alcaldesa de Buenaventura han estado hablando y reuniéndose en los PMU. Los necesitamos”, agregó.
La abogada asegura que es consciente de que la recuperación de la ciudad será lenta y requerirá muchos esfuerzos. “Sabemos que la vivienda vendrá después, pero estamos pidiendo que por favor miren a Buenaventura, que los daños han sido considerables. Hay mucha infraestructura que aparentemente está en pie, pero ha sufrido daños estructurales en sus columnas y en lo que sostiene una edificación, y están a punto de derrumbarse”, advierte.
También cuenta, cómo en medio de las dificultades, hay momentos de esperanza como este martes cuando rescataron a un hombre de los escombros.
Además, narra que cientos de familias están durmiendo frente a sus casas colapsadas por el miedo a perder aún más. “Se han dispuesto algunos albergues provisionales, pero mucha gente se niega a moverse de sus casas porque dicen que si se mueven, los ladrones pueden llegar a hurtar y llevarse sus pertenencias, que con tanto sacrificio han logrado durante años”.
La jurista concluye: “El panorama en Buenaventura es desolador, es triste, y necesitamos la ayuda del Gobierno nacional, la ayuda de la cooperación internacional y de todos y cada uno de ustedes los colombianos. Pedimos un SOS por Buenaventura que, con esa mirada de amor y con ese abrazo solidario de compasión, nos ayuden porque lo necesitamos”.