En su más reciente sala plena, la Corte Constitucional ordenó que la investigación por la muerte de Santiago Murillo pase a manos de la Fiscalía General de la Nación y que la Justicia Penal Militar se aparte del caso, tema que fue ampliamente discutido hace varias semanas.

Y es que, precisamente, detrás de la muerte del joven Murillo hay muchas versiones desconocidas hasta el momento. Se habla de la posible responsabilidad del mayor Jorge Molano en los hechos tras el análisis balístico. Otros testigos narran que el patrullero Óscar Devia sería quien disparó.

SEMANA viajó hasta Ibagué y recolectó imágenes de cámaras de seguridad y detalles exclusivos de la investigación. Se revelan los principales hallazgos, la puja que enfrentaba hasta hoy a la Fiscalía con la justicia penal militar y la conmovedora historia contada por sus padres.

Santiago Murillo era un joven de 19 años de edad que, como miles lo han hecho en el país, salió a manifestarse en medio de las convocatorias que se dieron durante el paro nacional.

Sus amigos e incluso su novia aseguran con videos que han circulado en las redes sociales que un integrante de la Policía le disparó con su arma de dotación en el pecho cuando iba caminando con otro grupo de personas, dejándolo mal herido y huyendo del sitio. Los hechos se presentaron en la Calle 60 con Carrera Quinta en Ibagué, situación que generó toda clase de reclamos para la Policía por el presunto accionar de uno de sus integrantes.

En redes sociales, el abogado Miguel del Río, quien lleva la defensa de la familia de Santiago en todo esto caso, escribió: “Triunfan las víctimas en el caso Santiago Murillo. La Corte nos da la razón sobre la competencia para investigar su asesinato en cabeza de la justicia ordinaria. Un soplo de esperanza para su familia. Felicidades”.

Según la Fiscalía, se ha establecido “con elementos probatorios que el disparo es producido desde donde se encontraba el mayor Jorge Mario Molano Bedoya, quien sin ninguna situación de amenaza o respuesta para usar la fuerza y quien se encontraba a cerca de 80 metros de distancia de la víctima, simplemente dispara en contra de su humanidad”. Sin embargo, el caso está apenas en investigación.

Sandra Meneses, madre de Santiago Murillo, lleva casi dos meses pidiendo justicia. No entiende cómo un policía, que debería defender la seguridad de su hijo, habría disparado en contra de él. Foto: esteban vega la-rotta-semana

Sobre esto, la Policía indicó en su momento que se abrió la respectiva investigación a través de la inspección general y que se entregará apoyo a la Fiscalía General de la Nación para que se desarrolle la investigación penal.

De hecho, algunas oenegés han entregado informes sobre los presuntos abusos de la Policía para contener los actos. Por ejemplo la ONG Temblores, que se ha caracterizado por documentar casos en los que uniformados de la Policía exceden sus funciones, señaló que entre el 28 y 29 de abril se presentaron más de 180 casos de abuso policial.