En la noche del 13 de septiembre se llevó a cabo una nueva alocución del presidente, Abelardo De La Espriella, en la que abordó distintos temas de interés nacional.
El segundo punto de su comunicación se centró en la importancia de diferenciar entre la protesta pacífica y los actos de vandalismo en medio de las marchas que realizan los estudiantes universitarios.
“La autonomía universitaria no está por encima del orden público. Lo que está ocurriendo en algunas universidades del país es inaceptable. La protesta pacífica ejercida dentro del marco de la Constitución y la ley será respetada y garantizada por mi Gobierno, pero el terrorismo, el vandalismo urbano, la destrucción de infraestructura y los ataques contra nuestra pública y la población civil no son protesta, son conductas que el estado tiene que enfrentar de manera decidida”, manifestó el mandatario.
Además, explicó que, aunque las universidades cuentan con autonomía, esta no puede entenderse como una excepción frente a las normas relacionadas con el orden público. En ese sentido, anunció la creación de un protocolo nacional para establecer en qué situaciones las autoridades podrán intervenir dentro de los campus.
De La Espriella señaló que el protocolo tendrá como objetivo diferenciar las manifestaciones que hacen parte del ejercicio legítimo de la protesta de aquellas situaciones en las que se presenten hechos violentos.
“Por eso he dado instrucciones claras para establecer un protocolo nacional de actuación que permita distinguir cuando estamos en el ejercicio legítimo de la protesta y cuando existen hechos de violencia, flagrancia, peligro o alteraciones extraordinarias del orden público, que exigen, sin lugar a dudas, la intervención de las autoridades”, agregó.
Sobre el papel de la Fuerza Pública, el presidente aseguró que la Policía Nacional será la primera autoridad encargada de atender este tipo de situaciones y sostuvo que podrá intervenir cuando desde las universidades se estén preparando actos que puedan constituir hechos vandálicos o terroristas.
Finalmente, el mandatario aseguró que la medida busca garantizar los derechos tanto de los estudiantes que participan de manera pacífica en las manifestaciones como de la Fuerza Pública y del Estado.
Sin embargo, advirtió que habrá consecuencias para quienes, según su declaración, utilicen los campus para preparar ataques o almacenar elementos destinados a actos violentos.
El presidente cerró su intervención con una advertencia dirigida a quienes incurran en este tipo de conductas:
“Les digo con absoluta claridad: la autonomía universitaria no es una patente de impunidad y voy a ir por ustedes, incluso entrando a las universidades para sacarlos y hacerlos pagar. La universidad es territorio del conocimiento, de las ideas y del debate, no puede convertirse jamás en refugio para la violencia ni para el terrorismo”.