La Fiscalía logró determinar la responsabilidad que tendrían tres personas en el negocio de contrabando a gran escala en Colombia. Se trata de alias Papá Pitufo, el Bendecido y alias Pacho. Este último fue acusado por dos delitos y como socio de Diego Marín Buitrago.
El ente acusador advirtió en la acusación contra Juan Francisco Solano, alias Pacho, que junto a Papá Pitufo y el Bendecido, se repartieron el país para controlar el negocio criminal del contrabando, cada uno encargado de mantener las rutas y los funcionarios corruptos.
“Operó una organización (una empresa criminal) conformada bajo el liderazgo a nivel nacional del señor Diego Marín Buitrago, a nivel regional por Ricardo Orozco Baeza (alias el Bendecido), en el departamento de Valle del Cauca; y por Juan Francisco Solano, alias Pacho o Millos, en el departamento de Bolívar”, dijo la Fiscalía.
Solano, de acuerdo con el fiscal del caso, tenía control de contrabando en el norte de Colombia, principalmente en el departamento de Bolívar, de mayor interés para la organización criminal y donde se concentró el mayor número de funcionarios de la Policía Fiscal y Aduanera corruptos.
“Actuaba como líder en el departamento de Bolívar, dedicado a la importación de productos desde Panamá, y su rol estaría enfocado en el puerto de Cartagena, en donde estableció nóminas ilegales, sirvió como receptor de los funcionarios de control aduanero que llegaban a dicha ciudad y financiaba el pago de dádivas, que consistían en sumas de dinero en efectivo”, señaló la Fiscalía en el escrito de acusación que conoció SEMANA.
Tanto alias Papá Pitufo como el Bendecido y alias Pacho diseñaron una red criminal que arrancaba con el pago de sobornos a funcionarios públicos, con el objetivo principal de “mirar para otro lado” ante el paso y tráfico de mercancías que salían de los puertos con destino a las principales ciudades.
“Ejerció como líder o brazo financiero para el departamento de Bolívar, pues era quien definía y autorizaba la forma de operar dentro de esta red criminal en la mencionada región del país, así como la persona que directamente o a través de terceros, ofrecía o entregaba dinero o bienes, con el propósito de cooptar a los servidores públicos”, advirtió la acusación de la Fiscalía.
El fiscal a cargo del proceso acusó a Solano, o alias Pacho, por los delitos de concierto para delinquir y cohecho. Siempre se declaró inocente y aun así la Fiscalía espera lograr, ahora en juicio, demostrar su responsabilidad y obtener una condena en su contra.