Un juez de control de garantías legalizó en las últimas horas la captura de Andrés Felipe Sotelo y Tatiana Vega López, quienes fueron localizados por las autoridades este sábado, 9 de mayo, en el municipio de Carmen de Apicalá, en el departamento del Tolima, ubicado a tres horas de Bogotá.
La decisión la adoptó el Juzgado 54 de garantías, quien, además, expidió las boletas de detención para ambos procesados. Andrés Sotelo quedará recluido en La Modelo, mientras que Tatiana Vega irá a El Buen Pastor.
A Sotelo y a Vega, la Fiscalía General de la Nación les imputó, a mediados de marzo, los delitos de tortura, uso de menores para la comisión de delitos y soborno en actuación penal dentro del proceso por la muerte de Rincón.
Estas dos personas se encontraban evadidas de la justicia, luego de que la jueza 26 de control de garantías ordenó enviar a la cárcel a las 5 personas señaladas por la Fiscalía de haber participado en un “entrampamiento” para atacar al hijo del director de la Policía, general William Rincón.
Sin embargo, de las cinco órdenes de captura que se libraron en ese momento, solo tres de los solicitados se presentaron ante las autoridades, mientras que Sotelo y Vega quedaron como prófugos.
En su momento, durante la audiencia de imputación de cargos, el fiscal Andrés Marín señaló que existió un plan orquestado minuciosamente por Andrés Sotelo, con el fin de convencer a Rincón de trasladarse hasta el barrio Quiroga el 24 de noviembre de 2024, día en que fue asesinado.
Ya en el lugar, Rincón fue atacado por varias personas que lo esperaban en las inmediaciones de uno de los parques del barrio.
De acuerdo con la narración del fiscal, en su momento, “Andrés Camilo Sotelo utiliza un arma de fuego y se la pone en la cabeza a la víctima, obviamente para ejercer también ese sufrimiento psíquico”.
“Pero, adicional a ello, con esa arma comienza a golpearlo. De igual forma, aparece en escena una especie de varilla”, relató el fiscal, mientras mostraba un video captado por la única cámara de seguridad del sector.
Y añadió: “Se dividen las funciones o los roles de las personas involucradas en este caso, para mantener en un estado de inferioridad o indefensión a la víctima, alejando a la persona que se había presentado como autoridad de la Policía Nacional y que, pese a eso, no fue disuasivo para que estas personas continuaran con la ejecución de su plan”.