El pasado viernes, 14 de agosto, el Departamento del Tolima registró 33 incendios activos, mientras que en Cundinamarca el cuerpo de bomberos reportó seis conflagraciones forestales, cinco de ellas activas y una controlada en un 95 por ciento.
En pleno puente festivo, los organismos de socorro y atención de emergencias del país trabajan al límite.
En el Tolima, la emergencia por conflagraciones tenían frentes abiertos en 17 municipios. Ortega, San Luis, Guamo, Honda, Chaparral y Valle de San Juan cuentan con apoyo aéreo.
Al respecto, el ministro del Interior, Rodrigo Lara, publicó el más reciente balance sobre los incendios que azotan diferentes lugares del país.
“En Tolima, San Luis y Ortega se encuentran controlados con personal en tierra y apoyo aéreo. Carmen de Apicalá permanece activo y se desplazan unidades de refuerzo desde San Luis”, dijo el ministro colombiano.
“En Quindío, Génova fue controlado y se adelanta el proceso de guarda de cenizas para evitar reinicios y declararlo liquidado. Los demás focos cuentan con personal trabajando y no se han salido de control”, continuó diciendo el jefe de la cartera.
“Desde la Dirección Nacional de Bomberos, adscrita al Ministerio del Interior @MinInterior, seguimos monitoreando y coordinando la respuesta de manera permanente. Nuestros bomberos son héroes”, concluyó.
Según información preliminar, en Ortega se mantiene activo un amplio dispositivo de atención, integrado por dos avionetas de la Policía, una brigada forestal, un carrotanque dispuesto por la Gobernación, además de tramos de manguera y motobombas que apoyan las labores en tierra.
Por su parte, en San Luis se cuenta con el respaldo de los cuerpos de bomberos de Espinal y Carmen de Apicalá, una brigada proveniente de Risaralda y aeronaves de la Policía, encargadas de efectuar descargas aéreas para contribuir al control de la emergencia.
Guamo y Alvarado permanecen bajo declaratoria de calamidad pública debido a la situación registrada en ambos municipios.
En Guamo, además, se ha dispuesto apoyo aéreo para reforzar las labores de atención, mientras que en Alvarado la declaratoria evidencia la magnitud y complejidad de la emergencia.