El Departamento de Policía de Santander hizo un paréntesis en el reporte diario de hechos de orden público para difundir un mensaje enfocado en la historia de vida de sus integrantes.
A través de sus canales oficiales, la institución exaltó la labor de la patrullera Lady Jaimes, una uniformada de 29 años que en la mañana se coloca su uniforme de policía, pero en la noche lo cambia por el de enfermera para atender a su hijo de apenas dos años diagnosticado con una enfermedad huérfana.
La uniformada enfrenta el diagnóstico de su hijo Ángel Matías, nacido en abril de 2024. El menor padece hemofilia, secuelas neurológicas y pérdida visual, condiciones que demandan un esquema de cuidados continuos en su entorno familiar.
La rutina diaria entre el servicio y el cuidado del menor
La publicación de la institución policial destacó la resiliencia de la mujer frente a la atención médica que requiere el menor desde las primeras horas del día.
En la reseña, la Policía de Santander expresó que “el examen más exigente de su vida no está en las calles, sino en el pulso diario de la maternidad”, y agregó que “lejos de su familia y en absoluta soledad emocional, Lady no se derrumbó”.
El mensaje describió el esfuerzo de la patrullera por cumplir las labores de patrullaje e inspección mientras monitorea el estado de salud de su hijo.
Al respecto, Lady Jaimes afirmó: “Mi uniforme representa mi servicio; mi hijo representa mi vida. Todos los días intento encontrar la manera de honrar a los dos”.
Reconocimiento institucional y diagnóstico de hemofilia
La vocería policial resaltó la valentía con la que las mujeres de la institución asumen responsabilidades familiares complejas a la par que sus funciones profesionales.
En el comunicado se subrayó que “la historia de Lady es el reflejo de tantas mujeres valientes que sostienen hogares complejos mientras cumplen con la patria”.
La condición que padece el menor, la hemofilia, corresponde a un trastorno genético raro caracterizado por la deficiencia de las proteínas necesarias para la coagulación de la sangre.
Esta afección origina hemorragias prolongadas y complicaciones en las articulaciones, lo que exige la administración oportuna de medicamentos y terapias físicas constantes para prevenir mayores secuelas de salud.