Mientras avanza la investigación por el secuestro y hurto de Diana Ospina en Bogotá, ocurrido el pasado domingo 22 de febrero, la defensa de la mujer advirtió que presentará una solicitud formal ante la Fiscalía para que se ordene el comiso de los vehículos utilizados en el crimen.
Se trata de los mismos taxis que aparecen en las imágenes de seguridad y en los videos captados en las inmediaciones del establecimiento nocturno donde estuvo Diana Ospina con algunos de sus amigos, así como cerca de su residencia, hasta donde llegó el vehículo que, al parecer, realizó el recorrido habitual.
En las imágenes también se observa el taxi en el que llegaron los dos hombres, quienes segundos después se subieron al vehículo en el que se movilizaba la víctima. Fue en ese momento cuando comenzó el secuestro de Diana Ospina, en un recorrido por varios puntos de Bogotá que terminó en una vivienda del centro-oriente de la capital.
En criterio de la defensa de Diana Ospina, los vehículos utilizados en el denominado paseo millonario deben ser objeto de comiso, incautación o inmovilización mientras avanza el proceso, se captura a los responsables y se determina si hubo otras personas involucradas en el secuestro.
El abogado Felipe Peláez Reyes advirtió que el taxista que se presentó ante la Fiscalía y afirmó que también fue víctima de los delincuentes que se llevaron a Diana Ospina debe ser investigado con absoluto rigor. Señaló que resulta difícil creer que, estando en el vehículo y al percatarse de la presencia de los dos hombres, simplemente se quedara quieto y luego arrancara sin avisar.
“Las víctimas se reconocen en el proceso penal luego de la audiencia de formulación de acusación, y las personas que crean tener esa condición tendrán que exponerla; para mí, la víctima se llama Diana Lorena Ospina y es la única que fue secuestrada y a la que le saquearon unas cuentas bancarias”, dijo el abogado.
La representación de víctimas en este caso también aseguró que es necesario solicitar a la Fiscalía las medidas de protección requeridas para garantizar la vida y la seguridad de la afectada, quien en adelante se convertirá en testigo dentro del proceso.
“Estamos en un momento muy crucial de la investigación; hay una exposición pública y judicial, así que las medidas de protección son para cobijar a la víctima. En este momento ella irá a rendir las declaraciones que surjan en el juicio oral; lo importante es garantizar su vida y su seguridad”, señaló el abogado Peláez.