Durante las actividades de la Semana Santa, mientras feligreses cumplían con la tradicional visita a las iglesias, un grupo de personas irrumpió sorpresivamente en medio de las actividades religiosas, afirmando identificarse como “satánicos”.
De acuerdo con videos difundidos en redes sociales por asistentes a la ceremonia en la Iglesia de San Francisco, estas personas vestían de negro, con máscaras, prendas de látex, portaban cadenas y exhibían elementos asociados a símbolos religiosos, lo que generó indignación y rechazo entre los presentes.
A las afueras del templo, el grupo comenzó a entonar cánticos y lanzar provocaciones, situación que obligó a la intervención de la Policía Nacional para controlar a las personas. En videos grabados dentro de la iglesia, se aprecia como algunos asistentes intentaron cerrar las puertas con el fin de evitar interrupciones.
Además, los participantes portaban elementos como biblias satánicas, sustancias psicotrópicas y bebidas alcohólicas. Las imágenes también muestran cruces invertidas y a una persona con un cartel de Papa Francisco intervenido con los colores de la bandera de Colombia.
El hecho generó un rechazo inmediato y miles de reacciones en redes sociales, debido al contraste con las creencias de la mayoría de la población en plena Semana Santa.
Ante esta situación, la candidata presidencial Paloma Valencia manifestó su rechazo a través de la red social X por lo ocurrido en Bogotá contra cientos de creyentes. La senadora calificó el hecho como una “agresión contra todos”.
“Lo vivido en Bogotá el Viernes Santo contra cientos de creyentes es una agresión contra todos. Nada justifica agredir, ridiculizar o provocar desde cualquier creencia. En Colombia hay un principio básico: el respeto. Y quien no respeta, rompe la convivencia. La fe que profesamos millones de colombianos no se toca. Se respeta. Siempre”, se lee en una publicación hecha por Paloma Valencia en la red social.
A esta postura se sumó la del también candidato presidencial Abelardo de la Espriella, quien rechazó y condenó los hechos, calificándolos como actos de “ignorancia, irrespeto y vulgaridad”.
“Todo mi rechazo a estos actos de ignorancia, irrespeto y vulgaridad. Confunden libertad con libertinaje y atacan nuestras tradiciones porque son incapaces de sentir la fe. Los niños no deberían ser obligados a ver este tipo de esperpentos diabólicos en las calles. Por fortuna, la Colombia creyente está unida y muy por encima de esto. Dios en nuestro corazón. Nada más importante que ello”, precisó el también abogado.