El Servicio Geológico Colombiano (SGC) reportó dos temblores que se han registrado en horas de la mañana de este lunes, 14 de septiembre, en Chocó.
El primer sismo se registró sobre las 9:57 a. m. y su magnitud fue de 4.3, con una profundidad de 43 km y epicentro en el municipio de Sipí, Chocó.
Ese sismo lo sintieron en varias regiones del país como Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Manizales.
De hecho, en Cali, algunos edificios fueron evacuados por seguridad.
“En Dosquebradas, Risaralda, se sintió. Fue corto; se sintió fuerte en Pereira; en El Dovio, Valle del Cauca, se sintió un remezón muy fuerte; en Armenia se sintió; desde un piso 5, en Cali, en el sur, se sintió; fuerte y corto en La Tebaida, Quindío; se sintió en Manizales”, comentaron algunos internautas en el reporte en X del SGC.
Habían pasado pocos minutos y el SGC reportó que se había registrado otro temblor, también en Sipí, Chocó.
En cuanto a ese otro temblor, se informó que su magnitud fue de 3.7, con una profundidad de 46 km.
Recomendaciones del SGC que se deben tomar después de un temblor
Desde el SGC destacan en su página web que Colombia se encuentra ubicada en una zona geológica compleja, influenciada por la unión y actividad de las placas tectónicas Suramericana, Nazca y Caribe, y al interior por múltiples fallas geológicas como la de Romeral y la falla del Piedemonte Llanero.
“Desde 1997, el país cuenta con el estudio de zonificación de la amenaza sísmica, que divide el territorio en tres tipos o niveles de amenaza: alta, media y baja. De igual manera, con base en este estudio, se generó el primer Reglamento de Construcciones Sismo Resistentes NSR 98, que fue actualizado en 2010″, agregan.
Así mismo, desde esa entidad resaltan que, aunque no se conozca el detalle de cómo, cuándo y dónde será el próximo temblor, sí se pueden conocer las regiones expuestas a la amenaza sísmica. Es por ello que, según el SGC, es necesario conocer las condiciones de riesgo y tomar medidas de reducción del riesgo y preparación para la respuesta en todos los niveles, empezando por el hogar.
A continuación, algunas recomendaciones del SGC que se deben tomar después de un temblor:
- Verifique su condición física, la de su familia y personas cercanas. Si puede, ayude a las personas que lo requieran y que vea en superficie (no bajo escombros) y espere la ayuda de los organismos de socorro.
- Si aún está en su vivienda y ante sismos fuertes, corte los suministros de gas, energía y agua. Si percibe olor a gas, evite accionar interruptores o encender fósforos, abra ventanas, avise a los bomberos y diríjase hacia una zona segura.
- Revise su vivienda en busca de señales de posible colapso o de daño estructural grave, tales como: grietas en paredes, columnas y placas de techo, estructura inclinada, grietas externas en el suelo.
- Si el sismo ha provocado el colapso de estructuras y se tienen indicios de personas atrapadas bajo los escombros, evite rescatarlas, puede poner en riesgo su vida y la de otras personas.
- Manténgase informado a través de la radio acerca del estado de su región, daños e instrucciones impartidas por las autoridades.
- Si quedó encerrado, mantenga la calma y busque ventanas u otros medios para indicar que está allí y que requiere ayuda. No improvise vías de evacuación que puedan ser peligrosas. Si tiene posibilidad, comuníquese por medio de mensajes de texto desde su celular, es más efectivo que tratar de llamar, pues las redes estarán colapsadas.
- Si usted está atrapado en los escombros, pero no tiene partes de su cuerpo presionadas, trate de proteger boca y nariz para no inhalar polvo. Trate de buscar salidas o señales que le indiquen una posible ruta de evacuación. Si tiene heridas con hemorragias, haga presión directa sobre la herida con un trozo de ropa o pañuelo. Evite gritar, es poco probable que su voz sea suficiente para que lo escuchen, si tiene un silbato, úselo, o busque elementos metálicos que pueda golpear.
- Si al salir a la calle encuentra postes en el piso y cables eléctricos, tenga cuidado de no tocarlos o moverlos.