La extorsión está sin freno en Soacha y las autoridades lo saben; las víctimas notificaron la dramática situación, pero nadie hace nada. Hay denuncias y fiscales con procesos en curso, con escasos o casi nulos resultados. Los delincuentes que amenazaban ahora están disparando.

Asesinan a comerciante que se habría negado a pagar una extorsión en Soledad, Atlántico

SEMANA reveló la situación que viven comerciantes, transportadores y hasta vendedores ambulantes en Soacha. Una extorsión que casi exige pagos por respirar, por ocupar un espacio en la calle, por moverse y vivir en un municipio con autoridades que decidieron ignorarlos, dicen las propias víctimas.

Los transportadores radicaron las denuncias, pero los fiscales desconocieron la gravedad, la tragedia de soportar todos los días llamadas, mensajes y amenazas de perder la vida, de negarse a pagar las extorsiones. Las autoridades fueron enteradas y las víctimas abandonadas.

El mensaje de la Policía de “Yo no pago, yo denuncio” fue un impulso para las víctimas; sin embargo, denunciaron y tuvieron que pagar. Los dejaron sin oportunidad de defenderse, de apartarse de los delincuentes; están en medio de un grupo criminal que se fortaleció, tristemente, con las denuncias ignoradas de las víctimas.

Dos fiscales están a cargo de la tragedia y solo uno atiende a las víctimas. SEMANA reveló las denuncias, los aterradores relatos, los muertos de esta arremetida criminal de las bandas de extorsionistas que se presentan como integrantes del Tren de Aragua o de la organización Moisés.

Los videos, los números de celular, las pruebas y la desgracia de los ciudadanos en Soacha están en varios expedientes que cursan en la Fiscalía, que no asocian a pesar de tener a los mismos responsables, los mismos victimarios, una horda de delincuentes que encontraron en la impunidad su afrodisíaco criminal.

Los propios investigadores han lanzado las alertas a la Fiscalía y la respuesta fue nula. Los fiscales a cargo de los procesos de extorsión en la seccional de Cundinamarca aprendieron, según las víctimas, a ignorar los SOS de la misma Fiscalía, como eco de la urgencia y necesidad de acciones inmediatas.

Entre losa capturados hay miembros de Los Satanás. Foto: Policía Metropolitana de Bogotá

Los mensajes que todos los días se repiten como una cruda estrategia de marketing criminal no se pueden ignorar más. Las víctimas depositaron su confianza en la ley, en la autoridad y los dejaron solos, no los volvieron a escuchar, se quedaron con la responsabilidad de defenderse, de someterse a los criminales.