Durante las obras de construcción del Aeropuerto Golfo de Morrosquillo, en Tolú, Sucre, equipos de trabajo encontraron restos arqueológicos asociados a comunidades precolombinas que habitaron la región mucho antes de la llegada de los españoles.
Mientras los trabajadores excavaban y mejoraban el Aeropuerto Golfo de Morrosquillo, en Tolú (Sucre), encontraron una sorpresa inesperada en el suelo.
Eran restos materiales de antiguas comunidades precolombinas que vivieron en la región antes de que llegaran los españoles.
El descubrimiento, que ocurrió durante la construcción, activó de inmediato los protocolos de arqueología preventiva y atrajo la atención de los equipos técnicos del proyecto.
En este contexto, los equipos especializados identificaron fragmentos y restos asociados a antiguos asentamientos humanos, lo que permite ampliar el conocimiento sobre la vida y las prácticas culturales de estas poblaciones ancestrales.
De acuerdo con la información confirmada, no se trata de un “tesoro” en el sentido de objetos de valor como oro o joyas, sino de materiales arqueológicos que forman parte del registro histórico del territorio.
El hallazgo, que sigue en proceso de análisis, se convierte en un recordatorio del valor histórico que aún guarda el subsuelo de muchas regiones del país.
Mientras los expertos avanzan en la identificación y conservación de los restos, las obras del aeropuerto continúan bajo estricta supervisión arqueológica.
Esto, en un esfuerzo por equilibrar el desarrollo de la infraestructura con la protección del patrimonio cultural que forma parte de la memoria ancestral de Colombia.
Las autoridades han indicado que el descubrimiento forma parte de los estudios de arqueología preventiva que se deben hacer en grandes proyectos de infraestructura, como aeropuertos.
En este contexto, dicen que estos controles ayudan a encontrar y proteger restos históricos antes de que las obras puedan dañarlos.
También han indicado que los materiales encontrados están siendo recuperados y analizados bajo supervisión técnica especializada, con el objetivo de garantizar su conservación y estudio sin afectar el avance del proyecto.
En ese sentido, recalcan que este tipo de hallazgos no implica la suspensión de las obras, sino su manejo controlado mediante protocolos arqueológicos.
Los elementos hallados están siendo trasladados a laboratorios especializados, donde serán analizados para determinar su antigüedad, su función y el contexto cultural al que pertenecen.
Este proceso es clave para reconstruir aspectos de la historia prehispánica de la zona y entender mejor cómo vivían las comunidades que ocuparon ese territorio.
Mientras avanza el estudio de las piezas, las obras del aeropuerto continúan bajo supervisión arqueológica permanente, con el fin de evitar la pérdida de nuevos vestigios que puedan estar aún en el subsuelo.