El presidente de la República, Abelardo De La Espriella, se volvió a pronunciar este domingo sobre el repudiable ataque del pasado viernes en Ocaña, Norte de Santander, que dejó tres militares muertos.
El ataque se registró en horas de la noche del pasado viernes, 4 de septiembre, cuando aeronaves no tripuladas acondicionadas con explosivos impactaron dentro de la unidad militar.
En la acción terrorista murieron el capitán Marco David Pirajón Montezuma y los soldados profesionales Joel Alberto Jiménez Jaramillo y Jhon Carlos Marrugo Manjarrez, este último tras recibir atención médica.
Sobre esto, el jefe de Estado aseguró que en las últimas horas se había comunicado con los familiares de los tres uniformados asesinados en el “cobarde ataque del ELN contra el cantón militar El Trapiche”.
“A sus familias les expresé personalmente mi solidaridad, mis condolencias y la gratitud de toda Colombia por el sacrificio de sus seres queridos. Sus muertes no quedarán impunes”, resaltó el mandatario.
De La Espriella aseguró que van a encontrar a los responsables de estos repudiables hechos y que se hará caer todo el peso de la ley sobre ellos.
“Cada gota de sangre de nuestros héroes y ciudadanos será cobrada con creces. Colombia no olvida a sus héroes. Su sacrificio no será en vano”, sentenció el jefe de Estado.
Horas después del atentado terrorista, De La Espriella les envió un mensaje contundente a los miembros del ELN: “Por cada policía o soldado que asesinen, haré caer sobre ustedes todo el peso y toda la fuerza legítima del Estado. Los vamos a perseguir, encontrar y combatir sin descanso”.
Así mismo, anunció que junto con la cúpula militar y de Policía se va a diseñar una nueva estrategia para el Catatumbo. “Vamos a golpear sus estructuras, sus cabecillas, sus finanzas y las economías ilícitas que alimentan su maquinaria criminal”, dijo.