En la tarde de este miércoles 8 de abril se reanudó la audiencia reservada en la cual la Fiscalía General solicita la medida de aseguramiento en centro carcelario en contra de cuatro personas por su presunta participación en el secuestro, hurto y posterior crimen del profesor universitario Neill Felipe Cubides Ariza, en hechos ocurridos en Bogotá a comienzos de este año.
La audiencia se adelanta con restricción de ingreso por motivos de seguridad. Esto teniendo en cuenta que fue gracias a una fuente humana que entregó información clave para que las autoridades identificaran a varios de los integrantes de esta banda dedicada a realizar hurtos mediante la modalidad de “paseos millonarios” en el norte de la capital de la República.
La petición de reserva aumentó al tener en cuenta que esta fuente humana fue víctima reciente de un atentado en contra de su integridad personal, situación que llevó a tomar medidas extremas.
Debido a este caso, el abogado Juan David Bazzani Montoya, quien representa a la familia del docente asesinado, le pidió a las autoridades aumentar las medidas de protección y seguridad.
“Pedimos protección para la familia del profesor y para los servidores que atienden el caso. ¡Esto no puede ser normal!”, señaló el jurista mediante su cuenta de X.
En las audiencias, que se han extendido por varias semanas, la Fiscalía General ha manifestado que existen material probatorio para establecer la participación de Arnold Esteban Páez Herrera, alias Pecueca; Álvaro Andrés Gómez Méndez, alias Cabezón; Michael Andrés Chitiva Henao, alias Chirry; y Sergio David Vásquez Rivera, alias Pipo, en estos hechos.
Por esto, ya les imputaron los delitos de homicidio, hurto calificado y secuestro extorsivo, las tres conductas agravadas; además de ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio. Los cargos no fueron aceptados por los cuatro procesados.
SEMANA había revelado de manera exclusiva que el cuerpo del docente fue incinerado por sus captores con el fin de ocultar cualquier evidencia que pudiera identificarlos. Como una muestra de falta de humanidad, los integrantes de la banda abandonaron el cuerpo en una vía destapada que conecta la vieja vía al Llano con la nueva, en la vereda Los Soches.
En dicho reportaje, SEMANA tuvo acceso a información de la investigación que muestra detalles y pistas sobre el taxi en el que se subió el docente en inmediaciones de la Clínica Country, en el norte de Bogotá, el 15 de enero.
En los videos de las cámaras de video que reposan en los archivos de los investigadores, se ve claro cómo el taxi queda escondido por un bus azul del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP). En ese vehículo desaparecieron al profesor de Comunicación Social de la Universidad Externado.
Uno de los elementos clave en la investigación fue la aparición de una interceptación de una comunicación entre los presuntos atacantes en la que ellos mismos reconocen que “se les fue la mano” con el profesor.