A las 7:37 a. m. suena el segundo Tik Tak de hoy martes 1 de marzo en SEMANA y suena por los lados de los encuentros, o los desencuentros mejor, entre los Estados Unidos y Rusia; pero ya no en Ucrania, sino en América Latina donde ya militarmente las dos potencias se vienen haciendo fieros.
La armada colombiana informó oficialmente que se trata de una operación conjunta en lo que llamaron técnica, pero también poco comprensiblemente, un procedimiento de interoperabilidad en procura de la paz y la defensa del hemisferio occidental entre Estados Unidos y Colombia.
Pero también dijo la armada colombiana que la operación conjunta había puesto a prueba diferentes capacidades en escenarios de guerra, por el lado norteamericano con el submarino nuclear USS Minnesota y el buque USS Billings, por el lado colombiano con las fragatas ARC Independiente y ARC Almirante Padilla, así como aviones de ambos países; es decir, lo que hubo fue un despliegue militar en las cosas cartageneras con el propósito de exhibir el hecho de que si Rusia está en Venezuela, Estados Unidos está en Colombia.
Pero claro, mientras Maduro protesta, Rusia incrementa su presencia en el centro y en el sur del continente americano. Aquí tenemos que atar cabos. Cabo uno número uno: en Colombia aterrizan los lujosísimos jets privados con cuestionados empresarios rusos. Cabo uno número dos: son los mismos que ahora aparecen vinculados con unos sobornos a los presidentes de Guatemala y El Salvador, para instalar un puerto en aguas guatemaltecas a 1.394 km de Miami.
Cabo número tres: fueron agentes ambos los del avión que aterrizó en Colombia del espionaje ruso. Cabo número cuatro: ya en este continente Rusia tiene a Venezuela, Cuba y Nicaragua; como es evidente, va tras Guatemala, Brasil, Argentina. Ahora, lo mínimo que debe estar causando en el ánimo de Maduro el hecho de que Putin invada Ucrania y Estados Unidos se abstenga, al igual que la Unión Europea, de involucrarse militarmente en la reacción, lo que ciertamente hasta ahora ha evitado una confrontación militar mundial, pues es envalentonamiento.
Maduro mide que pasa envalentado si sigue animando los grupos ilegales colombianos para que pongan en jaque en la frontera, pues Rusia no es ajena a nada de eso, tiene taqueada a Venezuela de armamento, va por el puerto en Guatemala, va a tras la instalación de centrales nucleares en Brasil y ya tiene Argentina ofreciéndoseles a los rusos en convertirse en su puerta entrada a América Latina, no saben de pronto los argentinos que ya lo es Venezuela.
Y Putin reconoce con toda tranquilidad que las tensiones con Estados Unidos están llegando a un grado máximo, fortalecerán la presencia rusa en este continente. Ahí es donde uno se pregunta, ¿más bien no tendremos que tener los ojos bien abiertos a ver qué es lo que está pasando en Ucrania?