Valentina Hereira es estudiante de Comunicación social y tienen más de seis mil seguidores en su cuenta de Instagram, lo que le sirvió para darle eco a una denuncia que difundió por ese medio y que tuvo repercusiones: en Barranquilla hay un grupo en dos redes sociales a través del cual se envían fotos de niñas, adolescentes y mujeres, se hacen comentarios sexuales sobre ellas, se vende contenido y otras barbaridades.

El grupo abierto se llama Babados Killa y existe en WhatsApp y Telegram. Allí, más de 11 mil personas envían a diario fotografías y videos sin el consentimiento de las mujeres. “Vamos a violarla mejor y yo la dejo en el Magdalena”, dice uno de los integrantes del grupo en uno de los pantallazos que compartió Valentina en un video que se viralizó.

“Se comparten tres tipos de contenido: pornografía comercial; contenido sexual no autorizado, lo que conocemos como packs o pornografía infantil (...), y también se intercambian fotos que tengan de algunas mujeres”, explicó Valentina en entrevista con SEMANA. Ella se enteró, porque una persona cercana “cayó en las garras” de ese grupo y decidió dar a conocer la situación.

Para ella, lo más grave del grupo no es solo que se compartan imágenes no autorizadas de tantas personas, también que los integrantes suelan hacer amenazas de feminicidio y maltrato a la mujer. “Cuando yo publico estas imágenes, no solo estas amenazas hacia muchas mujeres se incrementan, empiezan amenazas hacia mi persona”, contó.

Whatsapp agregaría reels a la app en una próxima actualización, ¿cómo funcionaría? | Foto: Jaap Arriens/NurPhoto

A través de Babados Killa comenzaron los ataques en su contra, “vamos a matarla”, a “violarla” y a “quemarla”, son algunas de las palabras que tiene en su cabeza Hereira, quien lleva menos de una semana lidiando con todo esto.

Uno de los comentarios que más la afectaron fue el de una persona que escribió que la iba a violar, a matar y a tirarla a los perros. Otras de las amenazas que recibió decía que “de esta semana no pasa”.

Si bien los usuarios de las redes han tratado de asustarla, Valentina decidió seguir con la denuncia y, además, contar lo que le está pasando a ella por cuenta de alzar su voz. Para ella, es muy importante ponerle atención a lo que está pasando en esos grupos, en los que sin ningún pudor miles de personas hacen lo que quieren, al parecer, sin consecuencias.

Hereira admite que toda la situación, a pesar de la calma con la que la cuenta, la ha afectado y por eso ha estado unida a su familia y amigos. Sin embargo, siente que tiene fuerza en su corazón y ganas de trabajar por el amor y el respeto hacia la mujer, mucho más allá de sus sentimientos por ese grupo.

Telegram | Foto: © 2021 SOPA Images

“En este momento me encuentro en la ruta con las autoridades; en el acompañamiento jurídico, psicológico y policial que necesito en este momento y que necesitan las víctimas”, explicó, porque de todas maneras tiene miedo y está preocupada, no solo por ella, sino por sus seres queridos, después de todas las amenazas que ha recibido por medio de ese grupo y con mensajes a sus redes sociales.

De hecho, en las últimas horas dejó un mensaje público en su Instagram diciendo que no importa de qué forma quieran callarla a ella y a las demás, pues no parará de denunciar. “No importa de qué forma nos quieran callar, nunca más tendrán la comodidad de nuestro silencio”, aseguró.