El Atlántico cuenta desde ahora con una nueva herramienta para saber qué está pasando con el aire que respiran sus habitantes.
La C.R.A. puso en funcionamiento una red de siete estaciones automáticas que entregarán información en tiempo real sobre contaminantes y condiciones meteorológicas.
Un sistema para saber qué está pasando con el aire
La Corporación Autónoma Regional del Atlántico (C.R.A.) inauguró este 18 de septiembre una nueva estación de monitoreo de calidad del aire en la Gran Central de Abastos del Caribe, Granabastos.
Con esta infraestructura, el departamento completa una red conformada por siete estaciones automáticas, cinco nuevas y dos repotenciadas.
Los equipos funcionarán de manera permanente, 24 horas al día, y transmitirán los datos de forma continua a un servidor central de la C.R.A.
La idea es que la autoridad ambiental pueda contar con información actualizada para detectar posibles episodios de contaminación y tomar decisiones con base en mediciones.
El sistema permitirá medir, entre otros contaminantes, material particulado PM10 y PM2.5, dióxido de nitrógeno (NO₂) y dióxido de azufre (SO₂).
También recogerá variables meteorológicas necesarias para entender cómo se comportan y dispersan estas sustancias en la atmósfera.
¿Qué tienen que ver los incendios de Salamanca?
Uno de los puntos que cobra importancia con esta nueva red son los episodios de humo asociados a las quemas registradas durante los últimos meses en el Vía Parque Isla de Salamanca.
Durante los incendios registrados en agosto, la C.R.A. ya había utilizado estaciones ubicadas en Soledad y Malambo para hacer seguimiento a posibles cambios en la calidad del aire.
Durante cuatro días de monitoreo, los contaminantes subieron levemente por las quemas, pero se mantuvieron dentro de los límites permitidos por la normativa ambiental.
El antecedente resulta relevante porque la dirección y velocidad del viento pueden transportar el humo desde la zona de Salamanca hacia sectores del Atlántico, generando molestias entre las comunidades.
Por eso, disponer de mediciones continuas permite diferenciar la percepción de humo de los cambios efectivamente registrados en la atmósfera.
Granabastos, un nuevo punto de vigilancia
La ubicación de las estaciones no fue escogida al azar. Según la C.R.A., se realizaron diagnósticos, ejercicios de monitoreo y modelos de dispersión atmosférica.
Con esto se buscó identificar puntos estratégicos que permitieran obtener información representativa sobre la calidad del aire y la exposición de la población.
En ese proceso, Granabastos fue seleccionado como uno de los puntos estratégicos para instalar una estación, con el objetivo de conocer mejor el comportamiento de la calidad del aire en esta zona.
Para la autoridad ambiental, la importancia de la red no está solamente en acumular cifras.
La información permitirá identificar posibles episodios de contaminación y orientar las acciones de prevención y seguimiento que sean necesarias.
“Esta red nos permitirá contar con información confiable y en tiempo real para anticiparnos a posibles episodios de contaminación y tomar decisiones técnicas oportunas”, afirmó María José Mojica, subdirectora de Gestión Ambiental de la C.R.A.
La puesta en funcionamiento de las siete estaciones representa así un nuevo mecanismo de vigilancia ambiental para el departamento.