En una decisión estratégica para asegurar el suministro de agua en la región central, la Secretaría Distrital de Ambiente de Bogotá (SDA) y la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) formalizaron una resolución que declara 350.010 nuevas hectáreas como áreas prioritarias para el cuidado del agua.
Esta gigantesca extensión, que duplica la superficie de la capital del país, servirá para direccionar inversiones públicas hacia la restauración y protección de ecosistemas vitales que abastecen a Bogotá y a 39 poblaciones vecinas.
La meta es inyectar capital mediante compras de tierras, compensaciones económicas a protectores y convenios de conservación con comunidades rurales.
Ecosistemas protegidos y enfoque social
Los terrenos incluidos poseen un enorme valor ambiental, ya que albergan páramos, bosques de alta montaña y zonas indispensables para regular los caudales, salvaguardar la fauna y mitigar los impactos del calentamiento global.
Adriana Soto, secretaria de Ambiente, precisó que esta directriz técnica y legal optimiza la asignación de recursos públicos, concentrándolos en las zonas de recarga hídrica y robusteciendo el trabajo con los campesinos locales.
“Con esta resolución conjunta damos un paso muy importante para orientar mejor las inversiones ambientales hacia donde más se necesitan: conservar predios estratégicos, restaurar ecosistemas y fortalecer los acuerdos con las comunidades que cuidan los territorios donde nace y se protege el agua de la ciudad y la región”, precisó la secretaria.
Geográficamente, el plan de ordenamiento ambiental se distribuye así:
- Cuenca del río Bogotá: Alberga el 61 % del territorio incorporado, beneficiando directamente a 39 municipios cundinamarqueses.
- Otras zonas de reserva: El porcentaje restante abarca tramos de las cuencas de los ríos Suárez, Carare-Minero y Negro, junto con áreas de influencia del Páramo de Guerrero.
Al respecto, el director de la CAR, Alfred Ballesteros, resaltó que la alianza institucional blinda los territorios frente a las sequías, fomentando la resiliencia climática y el uso responsable del agua.
Avances del modelo de conservación
Este nuevo mapa de reservas se integra a las 320.000 hectáreas seleccionadas previamente. De este modo, la actual alcaldía de Carlos Fernando Galán y la autoridad ambiental unifican un bloque de más de 670.000 hectáreas bajo régimen de protección especial.
El informe técnico revela que el 95 % de estos suelos se sitúa en entornos rurales, y más del 97 % ostenta niveles de prioridad máxima de conservación.
El Distrito destacó que el ritmo de preservación anual se duplicó gracias a la vinculación de 123 familias del campo.
Bajo el programa de Pagos por Servicios Ambientales, ya se vigilan de manera estricta 4.420 hectáreas distribuidas en 1.233 fincas de los municipios de Guasca, Fómeque, La Calera, Sesquilé y Guatavita, contando con el respaldo unánime del Consejo Estratégico de la Cuenca Hidrográfica del río Bogotá.