La Asociación Distrital de Educadores (ADE) anunció que el paro de profesores programado para el próximo jueves 12 de marzo responde a una postura frente a decisiones adoptadas por la Secretaría de Educación del Distrito de Bogotá.

La Secretaría de Educación informó que las clases en los colegios públicos de Bogotá se desarrollarán con normalidad, a pesar del paro de 24 horas convocado por el sindicato de profesores.

Asociación Distrital de Educadores anuncia paro de 24 horas en Bogotá: protestan contra la Secretaría de Educación

La entidad señaló que, aunque reconoce el derecho de los docentes a manifestarse, la jornada escolar prevista en el calendario académico debe mantenerse.

“Respetamos el derecho a la protesta que tienen los docentes; no obstante, invitamos a quienes decidan participar en las manifestaciones a hacerlo en contrajornada, priorizando el derecho fundamental a la educación de las niñas, niños y jóvenes, así como el respeto por el tiempo escolar”, dice el comunicado.

En ese sentido, la Secretaría de Educación invitó a los profesores que participen en las movilizaciones a hacerlo fuera del horario de clases, sin afectar la jornada académica.

“En los casos en que se use protesta dentro de la jornada académica, el tiempo deberá reponerse el sábado 14 de marzo de 2026, garantizando así el cumplimiento del calendario escolar. Quienes no realicen la respectiva reposición deberán asumir las decisiones administrativas que haya lugar, conforme a la normatividad vigente”, dijo la entidad.

Paro de profesores. Foto: Esteban Vega

En un comunicado, el sindicato señaló que la movilización es una respuesta política y colectiva ante lo que consideran una orientación institucional que está “debilitando la educación pública y deteriorando las condiciones reales para enseñar y aprender”.

La organización indicó que en los colegios oficiales se ha implementado un modelo de gestión que, según su postura, está centrado en el control laboral y en el incremento de exigencias administrativas.

“Se presiona a las comunidades educativas con más reportes, más trámites y más restricciones, mientras se recortan espacios indispensables para la planeación pedagógica y el mejoramiento institucional. Al mismo tiempo se afecta la autonomía de los colegios y se tensiona el ejercicio de las garantías sindicales, generando un ambiente que afecta el carácter constitucional de la organización del magisterio”, precisó el sindicato.