Una llamada a la Línea 123 de Bogotá terminó siendo determinante para salvar la vida de una mujer que se encontraba en riesgo de lanzarse desde un edificio de la capital.
Según la Secretaría de Seguridad de la capital, al otro lado del teléfono estaba Camilo Rativa, operador del Centro de Comando, Control, Comunicaciones y Cómputo (C4), quien recibió la alerta de un familiar y tuvo que actuar rápidamente para establecer qué estaba sucediendo y, especialmente, dónde se encontraba la mujer.
No había tiempo que perder. Rativa comenzó a formular las preguntas establecidas para este tipo de emergencias hasta obtener la dirección y la información necesaria para activar a las entidades encargadas de responder.
“Lo importante es la escucha activa”, explicó el operador, quien lleva cerca de seis años atendiendo emergencias a través de la Línea 123.
Su experiencia, según informó la Secretaría Distrital de Seguridad, le permitió reconocer palabras clave durante la conversación, clasificar el incidente y poner en marcha el protocolo correspondiente.
Policía, Bomberos y personal de salud fueron activados
Una vez dimensionado el riesgo, comenzó una respuesta simultánea de diferentes organismos de emergencia.
La llamada fue transferida a la Secretaría Distrital de Salud para proporcionar el acompañamiento correspondiente. Al mismo tiempo, se solicitó la presencia de uniformados de la Policía Nacional y unidades del Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá.
Cada entidad recibió una tarea dentro de la atención mientras los equipos se desplazaban hacia el lugar donde se encontraba la mujer.
Para Rativa, el trabajo desde la central continuó. Los operadores reciben una emergencia tras otra y, una vez activadas las agencias correspondientes, deben seguir atendiendo las nuevas llamadas que ingresan al sistema.
Los casos considerados de alto impacto, sin embargo, tienen un seguimiento posterior. Los supervisores verifican qué ocurrió y cuál fue el resultado de la intervención de las diferentes entidades.
Fue precisamente mediante ese procedimiento que llegó la noticia que esperaban: la atención había funcionado y la mujer se encontraba a salvo.
“Es una satisfacción saber que le pude ayudar a este familiar para que la mujer no atentara contra su vida”, contó Rativa tras conocer el desenlace.
Más de 22.000 llamadas cada día
El caso también deja ver la dimensión del trabajo que se desarrolla detrás de la línea 123. De acuerdo con las cifras entregadas por el Distrito, más de 22.000 llamadas ingresan diariamente al sistema de emergencias de Bogotá.
Cerca de 400 operadores, distribuidos en turnos durante las 24 horas, deben determinar rápidamente qué sucede en cada comunicación y cuáles entidades necesitan ser activadas.
Dependiendo de la emergencia, desde el C4 se puede coordinar la respuesta de organismos como Policía, Bomberos, Secretaría Distrital de Salud y Secretaría Distrital de Movilidad, entre otras entidades.
La historia de esta mujer comenzó con una llamada de auxilio de un familiar y terminó con varias instituciones trabajando simultáneamente para protegerla. Una alerta hecha a tiempo y la rápida activación de los organismos de emergencia evitaron que la situación terminara en una tragedia.