Mientras la Procuraduría y Defensoría denunciaron el mes pasado un retraso en la delimitación del páramo de Santurbán, tal como lo ordenó la Corte Constitucional hace nueve años, el medio regional Vanguardia reveló fotografías que dejan al descubierto cómo la minería ilegal de oro destruye poco a poco esta área natural de alta montaña.
Para evidenciarlo, el medio citado anteriormente compartió imágenes de una bocamina que está en pleno páramo de Santurbán, a más de 3.000 metros de altura.
Desde Vanguardia resaltaron que la delicada situación se presenta en medio de la impunidad de las autoridades ambientales encargadas de cuidar este ecosistema del que se abastecen de agua miles de personas de Santander y Norte de Santander.
“Metros abajo, en la zona del municipio de California, en una montaña que perdió buena parte del material vegetal, de unas 300 hectáreas, se contabilizan más de 200 entradas a minas. Inicialmente, mineros tradicionales las abrieron, pero con la llamada “fiebre del oro” llegaron personas de otras regiones de Santander, Norte de Santander, Antioquia y migrantes. De estas minas ilegales, en los últimos siete años, han salido de forma ilegal toneladas de oro y plata que abastecen el mercado ilícito de estos metales en Colombia y el exterior", agregaron en el informe exclusivo de Vanguardia.
Mientras realizaban dicho informe, desde ese medio de comunicación aseguraron haber constatado que, de uno de los socavones ubicados en el páramo de Santurbán, fueron extraídos hasta 10 kilos de oro en una semana.
“Desde hace nueve años, la Corte Constitucional ordenó una nueva delimitación del páramo de Santurbán, pero, mientras estos trámites se adelantan, como la mesa de concertación realizada hace una semana en Bucaramanga o la que se proyecta para el próximo 18 de julio en la UIS, en el páramo se extraen minerales con impunidad”, destacaron en el informe de Varguardia firmado por el periodista Juan Carlos Gutiérrez.
Finalmente, en investigación señalaron que en la zona hace presencia personal vinculado a la empresa canadiense Aris Mining, principal accionista del proyecto Soto Norte.
“La firma aclaró que no desarrolla ninguna actividad relacionada con la minería, ya que en la actualidad no tiene ningún proyecto radicado ante el Gobierno. A esta situación se suma que el Ministerio de Ambiente, mediante la Zona de Reserva Temporal, prohibió cualquier actividad minera”, concluyeron en el informe de Vanguardia.