El vandalismo y el deterioro continúan afectando gravemente la infraestructura de Metrolínea en el área metropolitana de Bucaramanga.
Durante los últimos meses, diferentes estaciones y portales del sistema han sido blanco de robos, daños y saqueos que afectan la operación del transporte masivo y generan preocupación entre usuarios y autoridades.
Uno de los casos más recientes ocurrió en el Portal de Provenza, ubicado entre Bucaramanga y Floridablanca, donde delincuentes destruyeron vidrios, dañaron estructuras metálicas y hurtaron parte de la infraestructura de la estación.
De acuerdo con reportes publicados por Vanguardia, el lugar amaneció con graves afectaciones luego de un nuevo ataque vandálico registrado durante la noche del 16 de mayo.
Las imágenes difundidas muestran paneles destruidos, mobiliario deteriorado y espacios parcialmente inutilizables.
Por su parte, BLU Radio informó que parte de la estación quedó fuera de servicio tras el ataque y que en el lugar fue hallado un martillo que habría sido utilizado para causar los daños.
El medio también señaló que la falta de vigilancia y el abandono de algunas estaciones han facilitado los ataques contra la infraestructura del sistema.
El alcalde Cristian Portilla aseguró que parte de la infraestructura fue desmantelada por delincuentes y comercializada ilegalmente.
Robo y desmantelamiento de estaciones
La problemática no se limita a Provenza. Según información oficial y reportes regionales, estaciones como Chorreras, San Mateo, La Isla y Quebradaseca también presentan daños ocasionados por vandalismo y robo de materiales.
De acuerdo con la Alcaldía de Bucaramanga y directivos de Metrolínea, varias estructuras fueron desmanteladas progresivamente por delincuentes que hurtaron componentes metálicos y otros elementos de valor comercial.
El gerente de Metrolínea, Emiro Castro Meza, explicó que las nuevas estaciones utilizarán materiales más resistentes y menos atractivos para el hurto, con el objetivo de reducir futuros ataques.
La administración municipal anunció que estas estaciones serán intervenidas dentro de un plan de recuperación que contempla inversiones cercanas a los 13 mil millones de pesos.
Ante esta situación, las nuevas intervenciones contemplan el uso de materiales más resistentes y menos atractivos para el robo.
En comunicados oficiales, Metrolínea ha rechazado reiteradamente los actos vandálicos.
Advirtió que estos hechos afectan la prestación del servicio, incrementan los costos de mantenimiento y deterioran aún más la situación financiera del sistema de transporte masivo.
Mientras avanzan los anuncios de recuperación, varias estaciones continúan operando parcialmente o permanecen con visibles daños estructurales.
Esto refleja la compleja crisis que enfrenta actualmente Metrolínea en Bucaramanga y su área metropolitana.