Un nuevo temblor se registró en Colombia. Según el Servicio Geológico Colombiano (SGC), el sismo sucedió a las 10:25 a. m. y tuvo una magnitud de 4.4. La profundidad fue de 43 kilómetros, con epicentro en Istmina.
El temblor se sintió especialmente fuerte en Cali y en el suroccidente de Colombia, donde varios edificios fueron evacuados.
Durante la madrugada de este jueves 27 de agosto, la entidad reportó otros dos sismos. El primero ocurrió a las 4:09 a. m. cerca de Sipí, Chocó. Según el reporte, tuvo una magnitud de 2.2 y una profundidad superficial. Los municipios más próximos al epicentro fueron Nóvita, a 43 kilómetros, y El Dovio, en Valle del Cauca, a 45 kilómetros.
Pocos minutos después, a las 4:32 a. m., se registró un segundo movimiento telúrico en las inmediaciones de Piedecuesta, Santander. En este caso, el sismo alcanzó una magnitud de 2.6 y se produjo a una profundidad de 147 kilómetros.
El miércoles, un sismo se registró a las 11:45 a. m. en la mesa de Los Santos, Santander. Su magnitud fue de 5.1.
¿Qué está pasando?
El director del SGC, Julio Fierro, habló con SEMANA hace unos días sobre lo que está pasando en Colombia.
El experto explicó que el terremoto que sufrió el país el pasado lunes 10 de agosto se debió a “un rompimiento dentro de la placa que se está metiendo por debajo de la Sudamericana, dentro de la placa de Nazca. Ese rompimiento generó la liberación de energía que ocasionó el sismo de magnitud 7.4 el lunes a las 7:34 a. m”.
“Primero hay que decir que el planeta tiene una corteza sólida. Pero esa corteza sólida está hecha de partes, de pedazos, y esos pedazos se mueven unos con respecto a otros. Dos de esos grandes pedazos son la placa tectónica sudamericana y un pedazo de la gran placa del Pacífico, que es la placa de Nazca. Esa placa de Nazca se mete por debajo de la placa Sudamericana en un proceso que se llama subducción”, agregó el director.
Fierro detalló cómo sucede el impacto de un movimiento telúrico en la corteza terrestre y su poder de devastación en la superficie. “Si el sismo está cerca de la superficie, vamos a tener un daño muy grande, pero muy localizado en un radio relativamente pequeño. Cuando tenemos un sismo de una profundidad de 100 km, se va a sentir menos fuerte que si fuera somero, pero en una distribución geográfica mucho más grande”, aseguró.