En medio del foro SEMANA denominado Cali: la ciudad que se reinventa, el alcalde de Cali, Alejandro Eder, habló del reto que ha sido sacar adelante a la capital del Valle del Cauca. Sostuvo que no ha sido una tarea fácil, pero que han salido adelante. Insistió en que es necesario trabajar de manera articulada con el Gobierno nacional para hacerle frente a la violencia.
“Para nosotros en Cali hay un objetivo claro: construir la nueva Cali. Ese fue un compromiso que hice en campaña. Invité a los caleños a revivir y recuperar la ciudad, y hoy estamos construyendo esa nueva Cali de varias maneras”, afirmó Eder.
Asimismo, indicó que han llevado a cabo un trabajo en la infraestructura social que desde hace años estaba abandonada.
“Estamos construyendo tres hospitales. En los últimos 30 años solo se había construido un hospital público en Cali y ahora estamos haciendo tres. Además, ya entregamos ocho colegios nuevos, entregaremos tres más este año y ocho más el próximo. En total serán 20 colegios nuevos”, sostuvo.
Recuperar el centro histórico de la ciudad es otra de las inversiones prioritarias, pues buscan impulsar proyectos de renovación urbana y fortalecer el sistema de transporte masivo.
Según explicó, uno de los proyectos clave es Ciudad Paraíso, donde ya funciona la nueva sede de la Fiscalía y donde próximamente iniciará la construcción de la estación central del MÍO.
“Cali pasó de ser una ciudad a la que no venía nadie a ser la sede de la COP16, el evento global más importante que ha organizado Colombia. También fuimos sede de la primera maratón certificada de América del Sur. El turismo pasó de menos de dos millones de visitantes a más de 3,1 millones desde que soy alcalde”, indicó.
Aunque ha sido un verdadero reto, Eder dijo que en materia de seguridad lograron triplicar el presupuesto destinado para combatir a los ilegales y fortalecer a los integrantes de la Fuerza Pública.
“Recibí una Cali que en 2023 tenía un presupuesto de seguridad de 60.000 millones de pesos al año. Hoy tenemos un presupuesto de 180.000 millones de pesos anuales. Hemos recuperado infraestructura, capacidades e invertido en tecnología. Hoy tenemos cámaras y ocho drones patrullando sectores de la ciudad”, explicó.
Eder señaló que el esfuerzo no solo debe ser de la administración local, y precisó que es necesario el apoyo que llega desde el nivel central.
“El deterioro de la seguridad es nacional, no solo de Cali. Necesitamos más inversión y un ataque frontal contra los grupos ilegales que dinamizan tanto el terrorismo como la inseguridad ciudadana. En Cali, como en Bogotá, Barranquilla o Medellín, el principal dinamizador de los problemas de seguridad es el microtráfico”, aseguró.
El mandatario caleño dijo que su alcaldía logró implementar la estrategia denominada Territorios de Inclusión y Oportunidades (TÍOS), enfocada en intervenir sectores golpeados por la violencia mediante inversión social y recuperación urbana.
“Identificamos diez microterritorios muy golpeados por la violencia, con altos índices de homicidios, extorsión y hurto. En esos lugares invertimos en recuperación de vías, luminarias, parques y colegios. Gracias a esas inversiones logramos una reducción cercana al 10 % en homicidios, del 20 % en hurtos y del 77 % en extorsión”, manifestó.
Durante el foro realizado por SEMANA, Eder también habló sobre la relación con el Gobierno del presidente Gustavo Petro y reconoció que ha habido diferencias en algunos temas clave para su ciudad. Sin embargo, resaltó el trabajo coordinado que realizaron para llevar a cabo la COP16.
“El tren de cercanías está listo; solo falta el visto bueno del presidente Petro. El Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Transporte ya dieron sus avales y estamos listos para sacarlo adelante”, afirmó.
Del mismo modo, envió un mensaje contundente: “Sea quien sea el próximo presidente o presidenta de Colombia, estamos listos para trabajar de manera constructiva por el bien de los caleños y de los vallecaucanos”.
Finalmente, Eder dijo que en Cali todos son bienvenidos y que respetan las decisiones e inclinaciones políticas.
“El mensaje siempre ha sido claro: respetémonos en medio de nuestras diferencias. A mí no me ven atacando a nadie ni contribuyendo a la polarización. Si yo me dedicara a promover el odio o profundizar las diferencias, no lograríamos nada. Todo el que quiera trabajar para sacar adelante a Cali es bienvenido, pero conmigo no cuenten para impulsar el odio”, concluyó.