Los ataques terroristas por parte del Ejército de Liberación Nacional (ELN) siguen dejando a civiles en medio de estos hechos. En el municipio de Norosí, sur del departamento de Bolívar, esta guerrilla atacó con drones cargados de explosivos la estación de la Policía Nacional, lo que dejó 9 integrantes de la institución heridos.
En medio de este hecho, al menos 300 niños estudiantes de un colegio estuvieron al riesgo de terminar heridos, pues solo unos 100 se encontraban en su jornada escolar y la guerrilla no los tuvo en cuenta para lanzar este despiadado atentado.
Desde la Corporación para la Paz y el Desarrollo Social (Corpades) replicaron la denuncia realizada por la Federación de Educadores, quienes rechazaron este tipo de actos que colocan en jaque la seguridad del cuerpo de docentes y los menores de edad que reciben clases.
“Hace pocos minutos @fecode denunció que un grupo armado, presuntamente el ELN, atacó este miércoles la estación de Policía de #Norosí, #Bolívar, con drones y ráfagas de fusil, dejando varios uniformados heridos. A solo 100 metros, más de 300 niños recibían clases. La reacción del rector y docentes permitió resguardarlos y evitar una tragedia”, precisaron.
Asimismo, dieron a conocer que las clases fueron suspendidas por la gravedad de la situación que se presenta en este municipio del sur de Bolívar. “Ante el riesgo, fueron suspendidas las clases. @fecode exige atención de la @DefensoriaCol y el @Mineducacion y rechaza que la violencia vuelva a poner en peligro a estudiantes y maestros”.
Por su parte, el gobernador de Bolívar, Yamil Arana, se pronunció por medio de su cuenta en la red social X, donde pidió una verdadera intervención en el territorio para recuperar los espacios que hoy tienen los ilegales.
“Hago un llamado urgente al señor Ministro de Defensa; estos grupos se fortalecieron durante los últimos años, causando el peor de los daños a nuestra región. ¡Necesitamos recuperar el territorio y devolverle la tranquilidad a sus habitantes!“, dijo el mandatario departamental.
Las operaciones militares en el sur de Bolívar se mantienen por parte de la Fuerza Pública en contra del Clan del Golfo, el ELN y las disidencias de las Farc, quienes se disputan el territorio por las rentas criminales que deja la minería ilegal en esta región de Colombia. Asimismo, se pelean las rutas usadas con fines de narcotráfico.