Una alerta sanitaria se registra en el Establecimiento Penitenciario y Carcelario de Cartagena San Sebastián de la Ternera, en Cartagena, Bolívar, tras conocerse denuncias sobre un brote de tuberculosis que afecta a personas privadas de la libertad y a miembros del cuerpo de custodia.
Edwar Montaño Sánchez, fiscal de la Asociación Sindical de Empleados Penitenciarios (Aseinpec), confirmó que un total de 12 internos se encuentran aislados en el patio 2 del centro de reclusión para contener la propagación de la bacteria.
El representante sindical reportó que existe incertidumbre dentro de la institución debido a la posibilidad de que los casos incrementen.
Según declaró a Caracol Radio, las directivas del centro penitenciario no estarían brindando la atención oportuna ni contarían con las herramientas necesarias para evitar un contagio masivo.
Ante este escenario, la organización sindical interpuso una acción de tutela que fue fallada a favor por el Juzgado Décimo Sexto Administrativo del Circuito de Cartagena.
La decisión judicial ordena a las entidades de salud competentes hacer presencia en el penal y gestionar medidas para mitigar la situación de salubridad. Asimismo, el fallo exige la presentación de un informe preliminar que esclarezca el estado del brote y defina los protocolos médicos a seguir.
El panorama de la enfermedad en Cartagena
La tuberculosis constituye una problemática de salud pública activa en la región. En lo corrido del año 2026, el departamento de Bolívar registra 273 casos de esta enfermedad, de los cuales 230 contagios corresponden exclusivamente a Cartagena.
Aunque el Departamento Administrativo Distrital de Salud (Dadis) reportó previamente reducciones en los indicadores debido a las jornadas de búsqueda activa, el volumen de personas afectadas en la ciudad facilita el tránsito de la bacteria hacia entornos cerrados.
Condiciones de reclusión y riesgo de propagación
El ingreso de la patología a las instalaciones de la cárcel de Ternera genera preocupación debido a las condiciones de habitabilidad de los internos.
El hacinamiento en el penal, donde conviven más de 2.100 internos en espacios reducidos, eleva la tasa de transmisión de la bacteria en comparación con las áreas abiertas de la ciudad, según aclaró Montaño.
Este brote se enmarca en la situación epidemiológica del país, donde se reportan más de 6.000 casos a nivel nacional en 2026, incluyendo 843 contagios detectados dentro de centros carcelarios, según el Instituto Nacional de Salud (INS) y el Sistema de Vigilancia en Salud Pública (Sivigila) de Colombia.
Adicionalmente, el Dadis y las autoridades nacionales mantienen bajo observación la aparición de variantes de tuberculosis farmacorresistentes en el territorio colombiano. Estas cepas no responden a los antibióticos convencionales, requieren esquemas terapéuticos de mayor duración y representan un factor de riesgo en caso de propagación entre los internos y el personal de custodia.