Un verdadero giro de 180 grados dio el curso de la investigación por la muerte de una joven en el municipio de Concordia, una pequeña población de 22 mil habitantes ubicada a 100 kilómetros al suroeste de Medellín.
La víctima, identificada como Mayerly Paola Cardona Vargas, fue hallada sin vida en el baño de su casa, en el barrio Los Tulipanes, zona urbana del municipio, hacia las 7:40 p. m. del lunes 20 de abril.
Aterrados, sus familiares alertaron a las autoridades. Según versiones de diferentes medios locales, inicialmente se creía que Mayerly había fallecido por una sobredosis.
Sin embargo, una vez en el inmueble, funcionarios de policía judicial inspeccionaron el cadáver y encontraron rasgos de una cruel muerte.
La joven mujer había sido atacada con un arma blanca a la altura del cuello, pero según el diario El Colombiano, solamente los forenses se percataron de esto, lo que determinó que se abriera una noticia criminal para establecer lo sucedido.
El cadáver de la joven fue trasladado a la morgue municipal para que se adelantaran las respectivas labores forenses y pudiera ser entregado a sus seres queridos para que le dieran el último adiós.
El caso quedó a cargo de la unidad de investigación de homicidios de la Policía de Antioquia que, en conjunto con la Fiscalía, determinará qué actividades se realizarán para dar con el responsable.
El caso de Mayerly Paola es el segundo asesinato reportado este 2026 en la población de Concordia, sin embargo, es apenas la punta del iceberg de una problemática que se extiende por toda Colombia.
A finales de marzo, la Defensoría del Pueblo reveló un informe sobre violencias de género que preocupan.
“Las cifras de violencias de género en Colombia exigen atención prioritaria del Estado. En 2025 se registraron 118 feminicidios, más de 16.000 casos de delitos sexuales y más de 15.000 de violencia intrafamiliar contra mujeres”, dio a conocer la entidad.
Además, señaló que en los primeros dos meses de 2026, la tendencia continuó. “Hacemos un llamado a las autoridades competentes para que fortalezcan las medidas de prevención, atención y sanción de estas violencias”, pidió entonces la Defensoría.