La audiencia por el caso del lote Aguas Vivas volvió a convertirse en un escenario de fuerte confrontación entre la defensa del exalcalde Daniel Quintero Calle y la Fiscalía General de la Nación. Esta vez, el debate giró en torno a la claridad de los hechos jurídicamente relevantes y a lo que la defensa calificó como cambios en la hipótesis acusatoria.
El abogado Jaime Trespalacios, representante de algunos de los procesados, reiteró que desde las audiencias de imputación viene advirtiendo supuestas inconsistencias en la formulación de cargos. Según sostuvo, no estaría definido con precisión cuál era el vínculo funcional de sus representados con el contrato o la operación relacionada con el predio.
“Usted, señora juez, cuando revise los hechos jurídicamente relevantes, se va a dar cuenta de que nunca se estableció cuál era el vínculo funcional de mis representados con el contrato o con la operación contractual. Y peor aún, se dieron hipótesis alternativas de carácter contradictorio”, expresó Trespalacios, quien interpeló en varias ocasiones a la fiscal del caso por lo que considera falencias estructurales en la imputación.
El litigante fue más allá y señaló que la teoría del ente acusador habría variado a lo largo de la audiencia. “Dice la fiscal que mis representadas se interesaron en modificar un contrato. Luego, 16 minutos después, dice que las personas que hoy represento quisieron comprar un bien que ya era del Estado. Es decir, cambió de un todo y por todo la hipótesis acusatoria”, afirmó.
En su intervención agregó que los señalamientos fueron cambiando progresivamente. “Dos minutos después, dice la señora fiscal que se interesaron fue en modificar el contrato de cesión. Y posteriormente, dice la señora fiscal que estas personas sabían que interesarse en un contrato de cesión gratuita sin el lleno de los requisitos legales era delito. Es decir, ya no dice que se interesaron en una modificación ni que se interesaron en una compraventa, sino que se interesaron en un contrato de cesión gratuita sin el lleno de los requisitos legales, que además su señoría configura otra hipótesis típica. Entonces, objetivamente nos imputaron un delito y subjetivamente nos imputaron otro”, sostuvo.
Tras la intervención del defensor, la fiscal pidió la palabra y solicitó a la jueza hacer un llamado al orden frente a lo que consideró valoraciones no jurídicas y apreciaciones personales durante el debate.
“Su señoría, a lo largo de las intervenciones y desde la audiencia de imputación he evidenciado que las valoraciones no han sido jurídicas respecto de estos hechos. Entonces, por esto le solicito que dichas intervenciones se realicen conforme a los criterios objetivos previstos por la ley y la jurisprudencia y no a partir de interpretaciones personales o apreciaciones subjetivas hacia esta delegada”, manifestó.
La fiscal también aclaró cuestionamientos relacionados con su designación en el proceso. “Escuché a lo largo de la intervención donde se afirmó que la fiscal fue escogida para la imputación. Permítame precisar que a mí no me han escogido para adelantar dicho trámite. Este proceso fue asignado a este despacho y los procesos no pertenecen al fiscal individual, sino a la Fiscalía como institución”, indicó.
En un tono firme, agregó que percibió señalamientos personales durante la audiencia. “Ahora bien, al señor defensor Trespalacios, sí percibí que su intervención tenía una matriz personal. La vehemencia jurídica no exige confrontación personal. En ese sentido, señora juez, esa es mi intervención, porque a lo largo de la imputación he recibido irrespeto y no estoy, su señoría, en condición de seguirlo recibiendo”, concluyó.
La jueza deberá definir si acoge la solicitud de nulidad presentada por la defensa o si el proceso continúa su curso normal. La decisión será determinante para el rumbo judicial del caso Aguas Vivas, uno de los expedientes más sensibles derivados de la administración municipal anterior en Medellín.