David Toledo Ospina, un joven abogado egresado de la Universidad Eafit, tomó el bate como uno de sus símbolos para su campaña a la Cámara de Representantes.
Lo llamó diálogo y lo exhibía en sus manifestaciones como una señal de la dureza con la que, según él, enfrentaría a los encapuchados en las universidades públicas y cómo derrotaría los altos impuestos que, dice, deben pagar los empresarios en Colombia.
Aparecía con el número 116 en el tarjetón, en el bloque de candidatos del Centro Democrático.
Pero el domingo, el bate no le funcionó. El abogado, que recientemente protagonizó un escándalo en Eafit por su postura crítica frente a un foro de candidatos al Senado, entre los que estaba invitada la senadora Sandra Ramírez —quien llegó al Congreso por medio de las curules asignadas a los líderes de las extintas Farc que firmaron los acuerdos de 2016—, se quedó corto en votos.
“Hoy solo tengo palabras de agradecimiento para todas las personas que confiaron en este equipo y depositaron su voto por la verdadera defensa de la institucionalidad, las universidades, Antioquia y el país”, dijo Toledo en sus redes sociales tras conocerse su derrota electoral.
Contrario a lo sucedido con Toledo, por el Centro Democrático lograron curul en la Cámara de Representantes el excandidato a la Gobernación y miembro del Clan Guerra, Andrés Felipe Guerra Hoyos; también el exsecretario de Gobierno de Rionegro, José Gregorio Orjuela Pérez; y la comunicadora y joven política bellanita Melissa Orrego Eusse.
Además, Óscar Darío Pérez Pineda, un viejo conocido del Congreso; la exdirectora de Corantioquia Ana Ligia Mora Martínez; el exalcalde de Santuario Juan David Zuluaga Zuluaga; y el exalcalde de Donmatías y actual representante a la Cámara, Jhon Jairo Berrío López.
“Gracias. 19.154 razones para seguir dándolo todo”, agregó el derrotado Toledo. Por ahora, no podrá dar “De-bate”, en el Congreso, como lo deseaba.