En Panamá, 446 días después de que María del Pilar Zea Cobo fuera asesinada, cayó el principal sospechoso del crimen.
Las autoridades pudieron identificarlo, principalmente, por el testimonio de John Fredy Toro Hincapié, conocido como DJ Toro, quien era la pareja de María del Pilar.
El hombre fue interrogado después del asesinato de la mujer de 60 años, pues él estaba con ella en el Mall del Este, en el suroriente de Medellín, cuando el criminal le quitó la vida.
DJ Toro, aún consternado por lo ocurrido, les dijo a las autoridades que la noche del 8 de mayo de 2025 había llevado a su pareja en una camioneta TXL blanca, de placas PFU 403, a cumplir una cita que le habían fijado en ese lugar.
“Iban a hablar de negocios propios de la mafia: estupefacientes”, les dijo a las autoridades.
Una vez en el lugar, María del Pilar se encontró con un hombre que no era extraño ni para ella ni para el DJ. El delincuente se subió al lujoso vehículo por la parte izquierda, se ubicó atrás y esperó a que el DJ se fuera a comprar unas sodas que su pareja le había pedido para desenfundar su arma y disparar.
La mujer sufrió cuatro impactos de bala, según documentaron las autoridades: en la región occipital, en la zona parietal, en la región orbital izquierda y en el mentón.
El asesino huyó y, cuando el DJ llegó con las sodas, se topó con semejante escena. Encendió la camioneta y llevó a la mujer de urgencia a una clínica cercana, donde murió.
El rastro del criminal quedó registrado en las cámaras de seguridad: vestía un buzo negro y una gorra del mismo color, y caminaba hacia el Chevrolet Emotion gris, de placas EKX 708, en el que había llegado.
En la documentación que DJ Toro entregó, quedó consignado que el responsable del asesinato es un hombre conocido como Andrés ‘el Chino’ Arias.
Días después del crimen, SEMANA entrevistó a varias fuentes y logró recopilar datos que revelaban de quién se trataba.
El hombre fue descrito como un piloto de carreras de motos “flaquito, bajito, moreno, de aproximadamente 45 años” y señalado en el pasado como uno de los jefes criminales de más bajo perfil de las bandas del barrio Antioquia.
Con esa información y varios videos de cámaras de seguridad de negocios a los que entró ‘el Chino’ Arias, una fiscal de la Unidad de Vida de la Seccional de Fiscalías de Medellín le pidió a un juez que emitiera una orden de captura en su contra.
Pero el señalado delincuente ya había escapado, aunque no para siempre. Ayer, 446 días después, una fuente de alta credibilidad le informó a SEMANA que el hombre había caído en Panamá y, por medio de otras fuentes, este medio conoció fotos que están en manos de las autoridades y que fueron fundamentales para su detención.
Su nombre, como ya lo había revelado este medio, es Andrés Felipe Arias, conocido como ‘la Nea’ o ‘el Chino’.
Su detención se produjo gracias a labores conjuntas entre la Dijín, la Policía panameña y la activación de una circular roja de Interpol.