La concesión de Devimed sobre la autopista Medellín-Bogotá llegará a su fin este sábado, poniendo punto final a 22 años de administración del corredor vial. Sin embargo, el cambio de operador ha despertado incertidumbre entre transportadores, usuarios y habitantes del Oriente antioqueño, quienes temen que la vía pierda los estándares de mantenimiento que ha tenido durante las últimas dos décadas cuando pase a manos del Instituto Nacional de Vías (Invías).
Una de las principales inquietudes surgió alrededor del funcionamiento de los peajes, luego de que circulara la versión de que el recaudo electrónico dejaría de operar y que los conductores tendrían que volver temporalmente al pago mediante tiquetes y efectivo.
Frente a esta situación, Invías aclaró que el cobro físico solo se implementará durante el proceso de transición tecnológica entre la concesión saliente y la entidad nacional. Según explicó, esta medida será temporal y durará únicamente el tiempo necesario para realizar la migración de los sistemas de recaudo.
En ese mismo sentido, FlyPass, uno de los operadores del sistema de peajes electrónicos, informó que trabaja junto con las entidades responsables para que la interrupción del servicio sea la menor posible, tanto en la autopista Medellín-Bogotá como en la variante Las Palmas, infraestructura que también dejará de ser administrada por Devimed.
Con la reversión del contrato, la concesión entregará al Estado una vía de 52 kilómetros, entre el barrio Zamora, en Bello, y el municipio de El Santuario. De acuerdo con Devimed, durante los 22 años de operación se invirtieron 1,8 billones de pesos en labores de mantenimiento y mejoramiento de la doble calzada, lo que permitió que el corredor alcanzara una calificación de 4,6 sobre 5 en condiciones de transitabilidad.
Además de la infraestructura, la concesión dejará a disposición de Invías equipos y servicios destinados a la atención de emergencias y al control de la operación vial, entre ellos una ambulancia, una grúa y las básculas utilizadas para verificar el peso de los vehículos de carga.
Por ahora, Invías señaló que la próxima semana entregará un balance del inventario recibido y dará a conocer el plan con el que asumirá la operación del corredor. Mientras tanto, usuarios y transportadores permanecen atentos a la transición, a la espera de que el cambio de administración no se traduzca en un deterioro de una de las principales conexiones entre Medellín y Bogotá.