Las autoridades de Estados Unidos investigan la muerte de dos adolescentes y una mujer embarazada en un hecho que causó conmoción entre los habitantes de Galena Park, un suburbio de Houtson, Texas.
De acuerdo con el reporte oficial, el hecho habría sido cometido por el novio de la madre de dos de ellas, quien se disparó en la cabeza, en la alcoba principal de la casa.
Por el momento, se desconoce las razones para que asesinara a las tres jóvenes y abusara de la otra niña.
Versiones de testigos señalaron que el sospechoso, de 38 años, ingresó el pasado sábado a la vivienda donde se estaban varias personas y asesinó a una joven de 19 años, quien se encontraba embarazada, a su hermana de 13 años y a otra de 14 quien era amiga de la familia.
Se indicó, igualmente, que una niña de 12 años y su sobrina de un año se salvaron de la acción del hombre que protagonizó esta masacre y quien se informó la agredió sexualmente.
El jefe de policía del condado Harris, Ed González, quien confirmó el ataque, indicó que el hombre le dijo a la menor que se fuera de la casa, tras lo cual, tomó en sus brazos a la niña de un año y huyó.
“Ella salió corriendo de la vivienda sin nada de ropa” a la casa de un vecino, quien llamó a la policía de Galena Park, según el reporte oficial. La niña habría sido atacada por el responsable de la masacre.
Entre tanto, una vecina de las víctimas, María del Consuelo Reyes, narró al canal Telemundo que vio a la menor de edad corriendo por la calle, sin ropa, cargando a la bebé y cubierta de sangre.
Aseguró que la niña le alcanzó a decir que el autor de la masacre en Estados Unidos había abusado de ella: “ya cuando me manoseó, me hizo de todo, me dijo ‘vete o si no también te voy a matar’”, relató.
En un comunicado de la Policía, las dos niñas fueron hospitalizadas para recibir tratamiento por lesiones que no pusieron en peligro sus vidas.
El jefe de policía señaló que la novia del hombre era la madre de las niñas de 12 y 19 años. La mayor era la madre de la bebé y estaba embarazada. Entre tanto, la novia no estaba en casa en el momento del ataque.
Otra masacre
Este hecho se conoce un día después de que un hombre asesinó a seis personas en la localidad de Arkabutla, en el estado de Misisipi, según informó el sheriff del condado de Tate, Brad Lance.
Según el oficial, el individuo mató primero a un hombre en una tienda, después se trasladó a una vivienda cercana donde asesinó a una mujer y más tarde fue a otra casa y abatió a otras dos personas.
Las autoridades lo capturaron en una casa, en la que hallaron otra víctima mortal en la entrada y otra más en el interior de un vehículo.
De acuerdo con portal, Gun Violence Archive, GVA, desde comienzos de este año se han registrado 74 tiroteos masivos en Estados Unidos.
Según la publicación, se considera tiroteo masivo, aquel que acaba con tres víctimas, sean muertos o heridos, sin incluir al autor del ataque si es que ha fallecido o sufrido lesiones durante el suceso.
Ciudadanos en Houston entregan sus armas
En medio de ese panorama de violencia, en Houtson, un estado afectado por sangrientos tiroteos, se adelantó una jornada para la entrega de armas en poder de los ciudadanos
El pasado sábado, una larga fila con decenas de autos se formó en el parque Deussen, condado de Harris, donde bajo estrictos controles, especialistas en armas de la policía atendían, uno por uno a las personas que iban llegando con diferentes armas de fuego.
El propietario debía llevar las armas en el baúl o en el asiento trasero del auto, desde donde un policía encargado las retiraba, verificaba que estuvieran descargadas y luego las registraba en un documento. Varios de quienes llegaron tenían en su poder al menos una decena de armas, las que fueron recibidas sin cuestionamientos ni preguntas. En la jornada se entregaron 793.
Una de esas personas fue Marilyn quien llevó cinco armas en su auto. Eran de su fallecido esposo y no las quiere en su casa.
“Quiero sacar estas armas de mi casa. Ni siquiera sé cómo dispararlas (...) Tengo nietos y no quiero que ellos las tomen. Creo que estoy haciendo algo bueno al venir voluntariamente y entregarlas”, dice Marilyn Bragg, una jubilada de 64 años.
Añadió que “hay muchas armas ilegales en la calle, gente con armas en sus casas, y no las usan. Tienen que deshacerse de ellas porque nunca sabes si algo malo puede pasar”.
A cambio, las personas recibieron vales de compra de 50 dólares por un arma inservible, de 100 por una escopeta o rifle, 150 por una pistola y 200 por armas semiautomáticas.
Es la tercera campaña de este tipo en el condado en el último año, donde ya se recaudaron otras 2.000 armas. Se trata de un plan que busca reducir la criminalidad.
Los mayores tiroteos
“Me ayuda a deshacerme de armas que ya no uso y no tienen valor para mí. Creo que no hay forma más segura de deshacerme de ellas que este programa”, comentó Stuart Wolf, de 62 años, quien trajo 11 armas, varios rifles entre ellas, en su camioneta.
En el estado de Texas, el porte de armas es legal y, en Estados Unidos, de acuerdo a una interpretación de la Segunda Enmienda a la Constitución (1791) todo ciudadano tiene derecho a llevar una.
En la fila de entrega está Kenneth Blackmon, de 69 años, con su esposa Loretta. Lleva siete armas.
“Tenemos suficientes, y las que estamos entregando no las necesitamos. ¿Para qué conservarlas? Hay que entregarlas. Y ni qué decir del crimen andante, nosotros no dejamos nuestras armas en el carro, pero mucha gente sí. Y los criminales entran y las roban”, detalló.
En Texas, a diario la policía de distintas ciudades reporta incidentes con tiroteos.
“Desde 2009, más gente ha muerto en Texas en tiroteos masivos que en otro estado, según las estadísticas estadounidenses”, dijo un comisionado del condado de Harris, Rodney Ellis. “Y en la última década, el robo de armas subió en un 16%”, agregó.
De acuerdo con cifras del FBI al 2020, el índice de crímenes violentos en Texas (446,5 delitos por cada 100.000 habitantes) es superior al promedio de Estados Unidos (398,5).
En 2019, de los 1.379 asesinatos ocurridos en Texas, 1.064 fueron con armas de fuego, la segunda mayor cifra en el país después de California.
La semana anterior una persona murió y tres quedaron heridas de bala tras un incidente entre dos grupos de personas en el centro comercial Cielo Vista de la ciudad de El Paso, fronteriza con México. Un sospechoso detenido por el crimen tiene 16 años.
El hecho ocurrió a escasos metros de un supermercado donde, en 2019, un tiroteo acabó con la vida de 23 personas. Un hombre, hoy de 24 años, se declaró culpable.
El mayor tiroteo más reciente fue en una escuela de Uvalde, donde murieron 19 niños, dos profesores y el tirador, en mayo de 2022.
“Sé que en Estados Unidos tenemos una segunda enmienda, pero creo que nadie pensó que se podría tener la capacidad de convertir cualquier arma en un arma semiautomática al instante, con unos pocos clics en internet, y averiguar cómo hacerlo”, comentó el comisionado Ellis.
Puntualizó señalando que “entonces, hasta que podamos cambiar la cultura para llegar a un control de armas razonable en este país, este es el tipo de cosas [el programa] que tenemos que hacer”.
* Con información de AFP