El Gobierno nacional ha encendido las alarmas por el difícil panorama económico que enfrenta el país, por lo que le ha apostado todo a la aprobación del proyecto de la Ley de Rescate Fiscal que presentó al Congreso de la República.

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Este será el primer reto que tendrá el nuevo ministro del Interior, Alejandro Ordóñez, quien se posesionó en el cargo el pasado miércoles, 4 de noviembre, asumiendo las instrucciones claras del presidente Abelardo De La Espriella frente al proyecto que permitirá un mayor recaudo en 2027.

“El presidente es consciente de las funciones que tiene el ministerio, son muy importantes, la relación respetuosa e intensa con el Congreso. Es necesario generar unas mayorías suficientes para los trámites legislativos, pero siempre respetuoso de los fueros, de los partidos, del Legislativo”, indicó Ordóñez en entrevista con SEMANA.

Al ser cuestionado sobre las consecuencias directas de un eventual hundimiento del proyecto en el legislativo, el ministro fue categórico en que el Estado se quedaría sin el oxígeno financiero básico para operar.

“Vamos a quedar sin los recursos necesarios para las obras públicas, para el pago de los sueldos, para el pago de las pensiones”, señaló Ordóñez, al explicar que, incluso, la viabilidad misma de la administración pública está bajo una amenaza real, lo que terminaría impactando de forma directa e irreversible el empleo, la salud y el bienestar de toda la sociedad.

Al responder a las críticas de quienes reclaman que en campaña el Gobierno se había comprometido a no crear nuevos impuestos, Ordóñez lanzó una fuerte acusación contra la gestión anterior. “Es que nos dijeron mentiras, le dijeron mentiras al país, escondieron información y escondieron gastos”, afirmó en diálogo con el director de SEMANA, Yesid Lancheros.

El ministro del Interior se mostró optimista respecto al trámite legislativo y la construcción de consensos. Aunque admitió que el Gobierno aún no tiene los votos completamente asegurados en el Congreso, enfatizó que la estrategia central será el diálogo abierto y la pedagogía. “El Congreso es precisamente para eso”, indicó, abriendo la puerta a que el texto original sufra modificaciones sustanciales durante los debates.

Ordóñez insistió en que el Ejecutivo no está cerrado a una sola fórmula y que se recibirán de buen grado otras propuestas viables para captar los recursos económicos necesarios.

“El Gobierno está dispuesto a conversar, a escuchar y poco a poco se van aclarando dudas, se va desarrollando ese escenario de la discusión. Confiamos en la responsabilidad de los partidos, los congresistas”, indicó.

“Lo que está en juego es una terrible hecatombe fiscal y económica que se nos vendría en caso de que no sea aprobada la ley que fue presentada”, resaltó Ordóñez, al tiempo que indicó que el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, y el vicepresidente José Manuel Restrepo, tienen el liderazgo en el trámite de esta ley, pero los estará acompañando para que se logren consolidar las mayorías necesarias.

“Estamos dispuestos a escuchar, a dialogar. Si hay otras opciones para recaudar lo que se debe, perfecto. No estamos cerrados, estamos expectantes, pendientes para tener un diálogo con todos los partidos y todos los congresistas. La situación es urgente, inédita. Nunca antes en la historia de Colombia habíamos estado abocados a ello”, señaló.

Vea la entrevista completa con el ministro del Interior, Alejandro Ordóñez con SEMANA.