SEMANA: ¿Cuál va a ser su eje de trabajo dentro del Congreso de la República para Bogotá?
CAROLINA ARBELÁEZ (C.A.): Nosotros desde el Congreso hemos venido haciendo una supervisión y un seguimiento al progreso y el desarrollo de Bogotá. Particularmente, yo hago parte de una comisión que hace el seguimiento a las obras estratégicas de Bogotá, como es el metro, como son las entradas y salidas de Bogotá, los corredores viales que son cofinanciados por la Nación, las universidades, dos universidades públicas que el Gobierno Nacional se comprometió a financiar y que hasta el momento se sigue esperando.
Pero también me he metido en muchos temas cruciales para la ciudad, como por ejemplo el sistema de transporte, desde donde estamos buscando la forma de ayudar a salvar los sistemas de todo el país, especialmente Bogotá, que tiene un déficit de 3 billones, para que los sistemas puedan ser sostenibles, que el transporte público sea un servicio esencial y se puedan implementar las tarifas diferenciales.
Y también hemos hecho mucho seguimiento a la implementación de la ley 2000 del 2019, que es autoría del exsenador Rodrigo Lara, que prohíbe el consumo de sustancias psicoactivas en los parques. Muy importante porque nosotros llegamos al Congreso precisamente comprometidos con darle entornos seguros a nuestros niños, que hoy las familias están pidiendo que se recuperen los parques, que lo que está pasando ya se sale de control. Vemos el consumidor apropiado de los parques que son para las familias, para los menores, para el adulto mayor, para el deporte.
SEMANA: Justamente el exsenador Rodrigo Lara, que es autor de esa ley, anunció el apoyo a su candidatura…
C.A.: Yo agradezco el apoyo del senador Rodrigo Lara. Mi compromiso total es seguir trabajando por entregar entornos seguros a las familias y a los niños. Para mí es un respaldo muy importante. Mi compromiso ahí está e invitarlos a que nos acompañen este 8 de marzo, Día de la Mujer, votando Cambio Radical, 101 en el tarjetón de la Cámara de Representantes
SEMANA: ¿Cómo se van a traducir en acciones concretas esa veeduría sobre la aplicación de esta ley que prohíbe el consumo de sustancias en parques?
C.A.: Desde el Congreso, lo que podemos hacer es control político. Desde el control político vamos a hacer el estricto monitoreo a la implementación de la ley. Ya varias veces le hemos manifestado al alcalde Carlos Fernando Galán que por favor expida el decreto lo antes posible. El Concejo de Bogotá también ya avanzó. El alcalde, por no tomar la decisión seguramente, él que tiene completamente la facultad, le delegó esa responsabilidad al Concejo.
Lo que dice la ley, lo que dice la norma y lo que dice la Corte es que los alcaldes tienen la facultad para hacer la delimitación del consumo. Y de esta manera decir: ‘aquí en los parques no se puede consumir’, hay que liberar los espacios, los parques de las drogas, porque en últimas estos son espacios pensados para niños, familias, para el deporte y no para el consumo. Creo que al alcalde le ha faltado un poco de autoridad para poder empezar desde ya a liberar los espacios de consumo de sustancias.
¿Qué es lo que vamos a hacer? Pues la verificación. Nosotros hemos mandado varios derechos de petición. El decreto está listo, lo dejó Enrique Peñalosa firmado unos meses antes de irse. Desafortunadamente, Claudia López nunca lo quiso decretar, nunca quiso implementarlo y Carlos Fernando llegó con el compromiso de implementar la ley y tampoco lo ha hecho. Entonces yo creo que aquí hay que seguir haciendo control político. A todo lado donde yo voy, a cualquier esquina de Bogotá, las familias y las mamás me dicen que una de las grandes preocupaciones precisamente es el consumo que se viene dando en los parques de Bogotá.
Unos parques maravillosos, porque además Enrique Peñalosa hizo una tarea muy importante para salvar y recuperar los parques de la ciudad. Entonces tenemos unos parques muy lindos en Bogotá, son más de 1.500 y, desafortunadamente, lo que vemos es que están totalmente dominados por los consumidores de sustancias.
SEMANA: Si bien el tema del consumo de sustancias ya se ha vuelto un problema casi que de salud pública, también hay quienes dicen que es un tema de libertades individuales. ¿Cómo cree usted que se puede equilibrar ese derecho al consumo con el cuidado de los parques?
C.A.: Lo que pasa es que las libertades individuales existen, pero esas no son absolutas, y más cuando lo que estamos poniendo en riesgo en la convivencia es el uso de un espacio público donde están menores. Vemos que el consumo de sustancias es una decisión personal, pero el parque no es un espacio privado, es público. Entonces, yo sí creo que en ese espacio público donde hay niños, familias y comunidad, el niño tiene derecho a poder jugar en un entorno seguro y eso debe estar por encima de cualquier derecho de alguien a consumir drogas en ese lugar.
Esto no es un debate contra la libertad, sino un debate sobre convivencia y protección de los menores. Entonces, el que quiera consumir, que lo haga por fuera del espacio donde hay niños, sencillo. La Corte Constitucional fue clara y dijo que el consumo mínimo era un derecho y que había libertad para que cada uno pudiera tener una dosis de consumo mínimo. Pero ese consumo no se puede hacer donde hay niños, donde hay menores. Hay que respetar esos espacios que son sagrados para que los menores puedan tener espacios seguros y para que los parques se puedan volver a recuperar para sus familias.
Eso es lo que le hemos pedido al alcalde: decisión, autoridad, orden. El problema de esta ciudad es que todo está completamente normalizado. Entonces, ahora, como el consumo es libre y es el libre desarrollo de la personalidad, entonces no les importa que haya menores, no les importa que haya familias, que haya adultos mayores haciendo deporte o deportistas que tampoco consumen.
SEMANA: ¿Qué piensa de la legalización de la droga?
C.A.: No estoy de acuerdo con el tema de la legalización porque los países que han avanzado en materia de legalización hoy están retrocediendo. Yo creo que de eso hay que aprender, porque si hoy los países que avanzaron en legalización se están dando cuenta de que la falta de orden y autoridad está trayendo problemas de convivencia, de salud pública y demás, pues yo creo que eso hay que aprender. Hoy ya hay suficiente legislación al respecto. La medicinal está casi que regulada, entonces avancemos en el tema de la medicinal. Pero eso de que sí hay que legalizar las drogas, no importa cuáles sean, yo creo que no, ese no es el camino.
Mucho menos hoy que hay unas sustancias muy peligrosas como el fentanilo, que tenemos que mirar de qué manera abordamos el tema, porque esto no es jugando. Aquí está en riesgo la salud mental de nuestros menores, de nuestros jóvenes. Hoy en día estamos viendo cómo los jíbaros se están metiendo en los colegios para reclutar a nuestros menores, inclusive volverlos jíbaros dentro de la misma institución. Estamos hablando de un problema que se le está saliendo de las manos al alcalde, al gobierno y, en general, a todos.
SEMANA: También hay un componente importante en prevención y atención a la población consumidora. ¿Qué se podría hacer ahí desde su visión?
C.A.: Yo sí creo que hay que hacer un acompañamiento. El tema de la salud mental, lograr que hoy ese acompañamiento también se pueda poner al servicio del consumidor con terapias, psicólogos, salud mental. Yo creo que aquí hay una apuesta que debe hacer la alcaldía también para lograr hacer acompañamiento a sus familias, porque la familia de una persona que es consumidora también la pasa muy mal.
Imagínese para una mamá tener un hijo que ya está en las drogas en el cartucho, lo que significa y representa eso. Entonces yo sí creo que aquí hay que tener una política de prevención que nace en los colegios dándole entornos seguros a nuestros menores y a nuestros niños.
Yo creo que hay que apostarle a tener actividades extracurriculares, que los muchachos que quieran ser deportistas lo puedan ser y tengan las herramientas para hacerlo. Eso es muy clave porque el deporte es la forma en cómo también alejamos a la juventud del consumo y sobre todo del reclutamiento del microtráfico y de grupos delincuentes.