El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, se despachó contra el presidente Gustavo Petro desde la Asamblea General de Asocapitales que se desarrolla en Medellín.
El mandatario distrital aseguró que las ciudades capitales han avanzado en sus agendas en medio de los obstáculos que ha interpuesto el Gobierno nacional para el desarrollo de las regiones.
Esa es la conclusión a la que llegaron, de manera unánime, los alcaldes de las ciudades capitales tras los dos días de cumbre en la que se encontraron 23 alcaldes y los delegados de otras entidades territoriales del país.
“En las ciudades hemos avanzado en medio de dificultades en el diálogo con la nación. Seguramente nos dirán que hay una discusión entre algunos alcaldes con el Gobierno nacional y, realmente, no es entre algunos alcaldes. Lo que vimos el día de ayer es una preocupación generalizada por la falta de diálogo e interlocución porque el Gobierno vea en los alcaldes unos aliados para cumplir las metas (...) No es un tema aislado”, expresó el alcalde de Bogotá.
Galán comentó que sus críticos dirán que, cada que se encuentra con el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, ambos terminan cuestionando la administración Petro. Sin embargo, respondió que sus comentarios corresponden a un malestar generalizado de quienes administran las ciudades capitales del país.
“En Bogotá estamos haciendo un esfuerzo sin precedentes en transformación. Por ejemplo, estamos cumpliendo el sueño de tener Metro en medio de dificultades e, increíblemente, en medio de una situación donde un Gobierno nacional quiere parar el proyecto y ha querido pararlo desde que arrancó. Imagínense eso: un proyecto de la envergadura que va a mover más de un millón de pasajeros al día en una sola línea y un gobierno que ha buscado por todos los medios detenerlo y no ha podido”, detalló.
El mandatario distrital aseguró que la situación del Metro de Bogotá es la evidencia de la falta de respaldo a los alcaldes para el avance de los proyectos locales. Asimismo, afirmó que pronto llegará el momento de “pasar la página”, esperando que el próximo gobierno entienda la importancia de la interlocución entre las administraciones locales y el Estado central para producir resultados.