SEMANA: ¿Qué opina de la decisiones judiciales que se han tomado en el caso del expresidente Álvaro Uribe?
HERNÁN CADAVID: Primero una consideración, si se quiere decir, sobre los hechos generales y es que otra vez como ha sucedido en el año 2018 y desde el año 2019, cuando estamos a 25 días de elecciones el anuncio judicial por lo menos deja la sensación de que aquí hay cálculos políticos. Segundo, sobre los hechos, no puede ser que termine teniendo mayor relevancia la versión de un supuesto testigo estrella que ni es paramilitar, que dice haber pertenecido a los paramilitares que hasta la propia JEP lo inadmitió y que lo único que ha ganado es protección y beneficios en una cárcel, un delincuente común. Y que no hayan prevalecido las pruebas suficientes por parte de la defensa del presidente Uribe, otra vez la justicia sobre la duda, porque tampoco afirma que sea responsable, impide la preclusión en un caso que ya va para cinco o seis años.
SEMANA: ¿Hay intereses políticos detrás de esta decisión?
H.C.: Basta solamente mirar la nómina de posibles o alegadas víctimas: Eduardo Montealegre, Iván Cepeda, el exvicefiscal Jorge Perdomo, aparece una miembro de la de las Farc, conocida como Deyanira, alias ‘La Chiqui’ miliciana de las Farc, toda esa es la nómina de alegadas víctimas. Intentó entrar como posible víctima Gonzalo Guillén, o sea, esto se ha convertido en una tribuna de ataque político, pero dentro de un proceso judicial, no me cabe duda.
SEMANA: ¿Qué opina de los constantes incumplimientos del presidente Gustavo Petro?
H.C.: Es una falta de respeto con la opinión, con la ciudadanía, con la majestad de la figura presidencial, tampoco le importa si llega o no llega, porque nunca hay excusa, puede ser un foro en una conversación con una localidad de Bogotá, puede ser la conversación con un sector popular de Cartagena, o puede ser una conversación con un sector gremial e igualmente no llega. Y si fuera una situación excepcional, pero son más de 86 ocasiones que falla a la propia agenda presidencial, demuestra una gran indisciplina y una falta de interés por los temas del país.
SEMANA: Usted hace poco denunció una crisis de gobernabilidad. ¿Qué pasa si se confirma que habrá nuevos ministros?
H.C.: Confirma la inestabilidad que presenta el Gobierno. Confirma que el liderazgo de Gustavo Petro es tóxico, no es convocante, no es de seguimiento, es de ruptura. No es de un presidente que traza objetivos a cumplir, sino que simplemente va sobre el vaivén de lo de las emociones y de lo electoral, pero el más sacrificado es, por supuesto, los resultados en temas de país. Insistí mucho en esa información que dimos en los cambios del gobierno, que eso tenía unas consecuencias sobre sectores directos, sobre el sector salud, sobre el sector de la energía y los hidrocarburos, los inversionistas hoy tienen angustia, porque no hay con quién conversar en un sector como, por ejemplo, el de las energías. Hasta hace unos días no había viceministro de Energía, no hay garantía, no hay certeza, no hay diálogo. Al final del día si esto fuera solamente una disputa política, pues vaya y venga sin importancia, pero la afectación es a los sectores del país y eso sí es muy preocupante.
SEMANA: ¿Qué va a pasar en las elecciones, el petrismo recibirá un golpe electoral?
H.C.: El 29 de octubre hay un plebiscito sobre el gobierno Petro reflejado en las elecciones regionales. Y no cabe duda que hoy muy pocas personas, por no decir ninguna de las personas cercanas al Gobierno, va a lograr obtener un triunfo ni en ciudades principales ni en departamentos. Esto va a ser el reflejo, el mensaje de la ciudadanía sobre un Gobierno que mucho había dicho, pero muy poco ha hecho.
SEMANA: ¿Cree que los escándalos del Gobierno, sobre todo lo que dijo Nicolás Petro a la Fiscalía, va a impactar en material electoral?
H.C.: Por supuesto es que todos los escándalos de corrupción en un gobierno que apenas lleva 14 meses han sido producto de información y fuentes propias o del gobierno o de la familia del presidente de la República, eso tiene una connotación mayor, porque aquí nadie puede estar hablando de un ataque político, han sido ellos mismos y los hechos han ido demostrando absolutamente ilegítimo financiado ilegalmente, ruptura de topes de la financiación, aportes de organizaciones que no se podían y no se registraron como, por ejemplo, Fecode entre muchas otras y ni qué decir de la financiación en el Casanare y en la costa y el Gobierno sigue actuando como si ellos fueran la oposición. No, ellos son el Gobierno y le tienen que dar respuesta al país; que no se la dan, pero por supuesto que es un Gobierno que rompió cualquier confianza que hubiera podido tener después de las elecciones.