Lo ocurrido este martes, 19 de mayo, en las inmediaciones de la finca del expresidente Álvaro Uribe Vélez en Rionegro, Antioquia, no tiene precedentes en la historia política y reciente del país: simpatizantes del Pacto Histórico, que hoy respaldan al candidato presidencial Iván Cepeda, protestando contra el expresidente a pocos metros de la finca donde permanecía su esposa, Lina Moreno, un hecho que generó alarma en la derecha y llevó al líder del Centro Democrático a suspender su gira por Medellín para ponerse al frente de la seguridad de sus parientes.

Tomás Uribe Moreno, hijo del expresidente, se pronunció sobre lo ocurrido en la finca de sus padres este miércoles, agradeció por los gestos de solidaridad y no escondió su preocupación por lo que pueda ocurrir en las elecciones presidenciales.

El expresidente Álvaro Uribe Vélez borrando un grafiti alusivo a los falsos positivos que fue pintado a 300 metros de su finca en Llanogrande. Foto: Redes sociales.

“Gracias por todos los mensajes de solidaridad. Lo de ayer no tiene precedentes”, escribió Tomás Uribe en sus redes sociales. Y añadió: “El heredero Iván Cepeda no tiene límites”.

Uribe Moreno afirmó que “Paloma Valencia es la única candidata a la Presidencia que une al centro y a la derecha para derrotar al heredero”.

Y según dijo, “cualquier otra opción es muy vulnerable en segunda vuelta. Dios nos salve si perdemos”.

La manifestación, que —según el expresidente Álvaro Uribe Vélez— fue promovida por el representante electo del Pacto Histórico Hernán Muriel, incluyó la elaboración de un mural en inmediaciones de la vivienda y obligó la presencia de autoridades en la zona.

Álvaro Uribe borró grafiti sobre los falsos positivos cerca de su casa en Llanogrande, en el oriente antioqueño. Foto: Redes sociales.

Tras lo ocurrido, Uribe publicó un duro pronunciamiento en el que acusó directamente a Cepeda y a Muriel de promover actos de “provocación violenta” cerca de su residencia.

“La provocación violenta de Iván Cepeda y del representante Muriel, cuya elección estimularon grupos criminales”, dijo el exmandatario al inicio de su declaración.

Según relató, los manifestantes llegaron “cerca de la puerta” de su vivienda en tres buses, mientras su esposa, Lina Moreno, se encontraba sola en la casa.

Manifestaciones en las inmediaciones de la finca del expresidente Álvaro Uribe este martes, 19 de mayo. Foto: Semana/fragmento de video publicado por Hernán Muriel en su cuenta de X.

Uribe aseguró que tuvo que suspender una agenda política en Medellín para regresar de inmediato a la residencia. “Encontré una fila muy larga de personas, activistas del Pacto Histórico, que montaban guardia a unos pintores”, señaló.

El exjefe de Estado también denunció agresiones durante el episodio. “Utilizaron un cuchillo contra uno de nuestros compañeros y lo hirieron; el video lo captó. También hirieron a un mayor de mi seguridad”, sostuvo.

Uribe intentó abrir un espacio de conversación con algunos jóvenes presentes en la protesta, aunque describió el ambiente como tenso y contradictorio. “Les dije que quería dialogar con los jóvenes. Decían que sí, que no”, detalló.

En medio del intercambio, el líder del Centro Democrático advirtió que borraría el mural pintado cerca de su vivienda. “Antes de provocar violencia contra mi familia y nuestra casa tenían que matarme”, afirmó en una frase que también había pronunciado horas antes ante medios y simpatizantes.

Algunos participantes de la protesta consultaron con Iván Cepeda antes de decidir permanecer en el lugar, dijo Uribe. “Luego de hablar con Cepeda no quisieron irse”, afirmó.