La vida del nuevo canciller, Omar Bula Escobar, está llena de historias interesantes sobre el mundo. El designado ministro de Relaciones Internacionales fue diplomático de las Naciones Unidas por 20 años y vivió en numerosos países como Bélgica, Ecuador, Brasil, Panamá, Sudán, Italia, Egipto, Irak, Etiopía, Senegal y Roma. En varios de esas misiones fue testigo de las más graves crisis humanitarias y los estragos que dejan los conflictos armados.

Omar Bula Escobar será el canciller del Gobierno de Abelardo De La Espriella

En una entrevista con SEMANA, Bula narró lo que vivió en algunos países que han estado bajo el yugo de dictaduras o de guerras muy intensas. Y los momentos tensionantes que enfrentó en esos trabajos.

Por ejemplo, contó como en Sudán quedó atrapado en la mitad de una balacera. “A mí no me pasó nada. No fue nada grave, pero la bala me pasó muy cerca. Un amigo mío sí murió efectivamente en Sudán”.

Bula contó que ellos hacían negociaciones entre el Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán (SPLA), el movimiento guerrillero de ese país, y el gobierno, que era un gobierno islámico. “Teníamos que abrir corredores humanitarios. Hablamos del sur de Sudán, que es la verdadera jungla africana. Allá hay malaria, todo lo que se imagine”.

Cuando Omar Bula Escobar, nuevo canciller de Abelardo De La Espriella, habló con Sadam Huseín, el dictador de Irak ejecutado en la horca

“En uno de esos viajes se había roto la tregua y habían comenzado las balaceras”, agregó.

Bula contó que vivió con su esposa 10 años en países islámicos que son los que hoy recuerda con más cariño. “Somalia también fue una cosa muy especial, porque uno no tenía que aterrizar solo por algunas horas, porque había muchas facciones y clanes de la guerra. Esa vida del desierto africano es una vida dura, gente dura también. Pero uno sale más fortalecido”.

Vea la entrevista del director de SEMANA, Yesid Lancheros, con Omar Bula Escobar

Su charla con Sadam Huseín

En la entrevista con SEMANA, el canciller designado narró más historias de su vida en esas misiones.

“Mucho tiempo estuve en países en guerra, en Sudán, en Irak, en Somalia. Malaria, paludismo, balazos, todo lo que se imagine. Yo estuve en Irak, efectivamente, antes de su caída y, en un momento dado, teníamos un proyecto de más o menos 3.000 millones de dólares para repartir alimentos y artículos humanitarios para 24 millones de personas. La ventaja de esa dictadura, y esto suena un poquito irónico, es que no se perdía ni un gramo. Nadie robaba nada porque al que robaba le iba mal allá, obviamente”, aseguró Bula Escobar.

Omar Bula Escobar, nuevo canciller colombiano, y Sadam Husein, exdictador de Irak Foto: Fotos de SEMANA y AFP, respectivamente

“Yo tengo un librito sobre unas memorias mías. Hay una anécdota, dado que estábamos en una misión y Sadam decía: ‘El mundo nos está matando de hambre’. O sea, Gran Bretaña y los Estados Unidos, que lo tenían muy controlado en ese momento (...). Yo hice una misión nutricional; pues resultó que fue importantísima. (...) Encontramos que la mitad de la población de Irak era adulta, era obesa. Entonces dijimos: ‘Donde le presentemos esto al Gobierno nos van a sacar de aquí a patadas’. Y la propaganda de ellos es decir que se están muriendo de hambre. Yo estaba por ahí en una visita y me dijeron: ‘Sadam Huseín quiere hablar con usted’. Y yo quedé más o menos paralizado. Entré ahí, me recibió de manera muy cordial, hablamos. Conocía a Colombia”, narró.

“No voy a defender a Sadam, que fue un dictador brutal en todo sentido, pero logramos negociar el hecho de que la obesidad de los millones se pusiera como un anexo para poder publicar el informe, porque nos iban a sacar del país para no publicarlo. Y hubo micrófonos en los hoteles y persecución, todo lo que se imagine. Hablamos; entré a un salón y estaba él.Al final se despidió y me dijo: ‘Las mejores orquídeas del mundo’.Yo no sé si fue que le hicieron unbriefingantes o qué. Fue bastante estresante. Yo estaba mucho más pipiolo, como dicen acá, más joven”.