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Cuando Omar Bula Escobar, nuevo canciller de Abelardo De La Espriella, habló con Sadam Huseín, el dictador de Irak ejecutado en la horca

El nuevo ministro de Relaciones Exteriores ha recorrido el mundo y sabe varios idiomas. Así coincidió él con la guerra en Irak.

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8 de julio de 2026 a las 1:29 p. m.
El encuentro entre Omar Bula Escobar, canciller del Gobierno De La Espriella, y Sadam Huseín, exdictador de Irak, se dio en medio de una importante misión del colombiano.
El encuentro entre Omar Bula Escobar, canciller del Gobierno De La Espriella, y Sadam Huseín, exdictador de Irak, se dio en medio de una importante misión del colombiano. Foto: Fotos de SEMANA y AFP, respectivamente

“Colombiano con 20 años al servicio de la diplomacia en Ecuador, Brasil, Panamá, Sudán, Italia, Egipto, Irak, Etiopía, Senegal y Roma. Después de ejercer la diplomacia en medio de tres guerras, liderar misiones de servicio humanitario para detener hambrunas y crisis en salud; después de nunca haber recibido un peso del Estado colombiano ni haber estado en política, de conocer y liderar las grandes decisiones globales; después de tener la mente en el mundo y el corazón en la Patria, llega un nuevo horizonte para Colombia. Para que vuelva a ser el país y no solo un país”. De este modo, el mandatario nacional electo, Abelardo De La Espriella, presentó al canciller de su Gobierno: Omar Bula Escobar.

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Abelardo De La Espriella Omar Bula Escobar
Omar Bula Escobar será el canciller del Gobierno de Abelardo De La Espriella

Así, se conoció que el nuevo ministro de Relaciones Exteriores es “escritor, profesor universitario, conferencista, políglota y reconocido como uno de los 100 geopolíticos más influyentes del mundo, dirigente en la ONU”.

Además, “vivió en Bélgica, Ecuador, Brasil, Panamá, Sudán, Italia, Egipto, Irak, Etiopía, Senegal y Roma. Habla inglés, francés, portugués, además de español como su lengua materna”, agregó la Presidencia electa al anunciarlo.

“Durante 20 años trabajó como diplomático de Naciones Unidas, desde donde administró atención para comunidades afectadas por guerras, hambrunas, crisis humanitarias, de salud y conflictos políticos. Es profesor universitario, escritor, conferencista, esposo, padre. Nunca ha vivido del Estado y tampoco ha sido parte de la maquinaria política. Creyente confeso que encuentra refugio en el seno de su hogar. Omar Bula Escobar llega al Ministerio de Relaciones Exteriores para hacer una reingeniería de las relaciones que tiene Colombia con el mundo y convertir al país en ejemplo de servicio exterior”, aseveró.

Vea la entrevista de SEMANA con Omar Bula Escobar, canciller designado por el Gobierno De La Espriella:

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La experiencia internacional de Bula Escobar ha sido de tal nivel que llegó a hablar con Sadam Huseín, dictador de Irak desde 1979 hasta su derrocamiento en 2003.

“Mucho tiempo estuve en países en guerra, en Sudán, en Irak, en Somalia. Malaria, paludismo, balazos, todo lo que se imagine. Yo estuve en Irak, efectivamente, antes de su caída y, en un momento dado, teníamos un proyecto de más o menos 3.000 millones de dólares para repartir alimentos y artículos humanitarios para 24 millones de personas. La ventaja de esa dictadura, y esto suena un poquito irónico, es que no se perdía ni un gramo. Nadie robaba nada porque al que robaba le iba mal allá, obviamente”, aseguró Bula Escobar.

“Yo tengo un librito sobre unas memorias mías. Hay una anécdota, dado que estábamos en una misión y Sadam decía: ‘El mundo nos está matando de hambre’. O sea, Gran Bretaña y los Estados Unidos, que lo tenían muy controlado en ese momento (...). Yo hice una misión nutricional; pues resultó que fue importantísima. (...) Encontramos que la mitad de la población de Irak era adulta, era obesa. Entonces dijimos: ‘Donde le presentemos esto al Gobierno nos van a sacar de aquí a patadas’. Y la propaganda de ellos es decir que se están muriendo de hambre. Yo estaba por ahí en una visita y me dijeron: ‘Sadam Huseín quiere hablar con usted’. Y yo quedé más o menos paralizado. Entré ahí, me recibió de manera muy cordial, hablamos. Conocía a Colombia”, narró.

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El nuevo canciller añadió: “No voy a defender a Sadam, que fue un dictador brutal en todo sentido, pero logramos negociar el hecho de que la obesidad de los millones se pusiera como un anexo para poder publicar el informe, porque nos iban a sacar del país para no publicarlo. Y hubo micrófonos en los hoteles y persecución, todo lo que se imagine. Hablamos; entré a un salón y estaba él. Al final se despidió y me dijo: ‘Las mejores orquídeas del mundo’. Yo no sé si fue que le hicieron un briefing antes o qué. Fue bastante estresante. Yo estaba mucho más pipiolo, como dicen acá, más joven”.

Huseín fue derrocado en 2003, cuando Estados Unidos irrumpió en su territorio. Luego, fue llevado a la horca en la base militar de Camp Justice de Bagdad, capital de Irak, el 30 de diciembre de 2006, en hechos que le dieron la vuelta al mundo.

Sadam Huseín, exdictador de Irak, se mantuvo en el poder durante 24 años.
Sadam Huseín, exdictador de Irak, se mantuvo en el poder durante 24 años. Foto: Foto Reuters

Unos 150.000 estadounidenses y 40.000 británicos se desplegaron en Irak para una intervención relámpago, que desencadenó importantes protestas en contra en numerosas capitales occidentales y árabes.

Tres semanas bastaron para decantar la suerte del régimen y tomar el control de Bagdad. Fue una guerra preventiva, justificada incansablemente por Washington y Londres por la supuesta presencia en Irak de armas de destrucción masiva, bacteriológicas, químicas o nucleares. Unas armas que nunca se encontraron.

El 9 de abril de 2003, el régimen cayó. Una imagen altamente simbólica quedó grabada en la memoria: el derribo de una inmensa estatua de Sadam Huseín en el centro de Bagdad.

Ciudadanos iraquíes y soldados estadounidenses tumbaron la estatua de Sadam Huseín en el centro de Bagdad.
Ciudadanos iraquíes y soldados estadounidenses tumbaron la estatua de Sadam Huseín en el centro de Bagdad.

Un blindado estadounidense la arrancó de su pedestal. Una vez en el suelo, decenas de iraquíes eufóricos patearon la estatua ante las cámaras del mundo entero. Algunos periódicos sospecharon de una escena preparada.

El secretario estadounidense de Defensa de ese momento, Donald Rumsfeld, comparó el suceso con “la caída del muro de Berlín”. Los habitantes de Bagdad lanzaron violentas diatribas contra el “verdugo” Sadam.

Tras una búsqueda de nueve meses, el déspota, que hizo reinar el terror durante 24 años, fue detenido el 13 de diciembre de 2003, escondido bajo tierra en una granja cerca de Tikrit. Luego fue ahorcado y el país quedó sumido en un caos tras la invasión.