Carlos Alonso Lucio, director programático del presidente electo, Abelardo De La Espriella, habló en El Debate de SEMANA, luego de que este martes, 7 de julio, se levantara el empalme con el Gobierno de Gustavo Petro.
En su entrevista en El Debate, Carlos Alonso Lució aseguró que el presidente Gustavo Petro ha estado inmerso directamente en hechos de corrupción durante su mandato que está por terminar y que las pruebas las presentará ante la justicia colombiana.

“Evidentemente. Es más, yo estuve al frente del Arca de Noé, que fue el proceso de empalme que se organizó desde hace ocho, nueve meses. Y te digo la verdad, tenemos un catálogo de hechos de corrupción que serán trasladados a la justicia colombiana”, aseguró.
En diálogo con Yesid Lancheros, director de SEMANA, Carlos Alonso Lucio también abordó otros temas del Gobierno Petro, tal como se expone a continuación en la entrevista completa.

Y. L.: Ha decidido el presidente electo Abelardo De La Espriella suspender el empalme con el Gobierno de Gustavo Petro. ¿Cómo interpretar esa decisión de Abelardo De La Espriella? ¿Por qué decide él suspender el empalme?
C. A.: Acaba el presidente de precisamente hacer la explicación a través de una locución, donde sencillamente responde con la dignidad y la entereza institucional del presidente De La Espriella a un acto absolutamente golpista, ilegal, delirante de Gustavo Petro, de desconocer un resultado electoral, cuando además a él no le corresponde. Es decir, existen las autoridades electorales, que son las que constitucionalmente tienen en sus manos la decisión y la legitimidad para establecer quién triunfó en las elecciones. Y esas mismas autoridades electorales, el Consejo Nacional Electoral, ya determinó y le entregó la credencial de presidente electo al presidente Abelardo De La Espriella.
En un acto absolutamente ilegal, ni siquiera inconstitucional, sino anticonstitucional, sale Gustavo Petro a desconocer y a decir, como si tuviera algo que ver con su competencia, que Cepeda es el presidente, según él.
Eso es un acto no solamente de hostilidad, sino de desconocimiento institucional, de golpismo. Realmente, eso, en términos de la figura de la teoría política y constitucional, es un golpe desde la Presidencia y es en función de esa realidad delirante que el presidente Abelardo De La Espriella toma la decisión de decir: ‘Se suspende el empalme y ninguno de los equipos puede reunirse con los equipos de ese gobierno delirante y golpista’.
Y. L.: ¿Gustavo Petro está fraguando un golpe de Estado contra Abelardo De La Espriella, como lo dice el presidente electo? ¿Ve usted un golpe de Estado en ciernes?

C. A.: Es que el golpe de Estado, la teoría del golpe de Estado, va mucho más allá de lo conocido en América Latina, de los golpes de Estado militares a los presidentes civiles. El golpe de Estado es cuando una autoridad, dentro de la institucionalidad, decide desconocer y violar la Constitución en contra de otros poderes o de la misma Constitución. Es decir, puede haber un golpe de Estado desde la Presidencia de la República y eso es lo que está haciendo Gustavo Petro, o lo que esté intentando hacer, porque además no lo va a lograr.
Pero de todas maneras le define una posición política que no es ni mucho menos nueva. Es decir, la verdad y, como lo dijo el presidente Abelardo, a nosotros no nos sorprende. Si es que desde siempre, por ejemplo, la tesis de la militarización que yo vengo exponiendo desde hace cuatro años, es exactamente anticonstitucional porque es el uso de la violencia, siempre con el fin de atornillarse al poder.

Mire, hay que entender algo. Para empezar, Gustavo Petro no es un demócrata, es un autoritarista, marxista, comunista en la realidad. Lo ha dicho y el marxismo no es democrático, es antidemocrático.
No cree, por ejemplo, en algo tan fundamental para la democracia como la alternancia del poder y el ejercicio del pluralismo. En una democracia hay unas elecciones periódicas donde existe una competencia de distintas fuerzas, el pluralismo, y el pueblo elige, en el caso colombiano, cada cuatro años quién debe gobernar, y está la obligación del presidente de la República de entregarle el gobierno a quien ganó las elecciones, pero ni siquiera es entregarle, porque además el presidente no se posesiona frente al presidente anterior, se posesiona frente al Congreso de la República. Eso tiene un camino constitucional.
Luego, lo que está haciendo Gustavo Petro es actuar contra la Constitución, contra el espíritu democrático, contra la soberanía popular, contra la decisión popular que eligió a Abelardo De La Espriella.
Y ojo con esto. Es que Abelardo fue elegido no solamente democráticamente, sino derrotando todas las trampas y las barbaridades de este gobierno. Lo derrotó pese al voto fusil, pese a las alianzas criminales del Gobierno y del candidato Cepeda en los territorios controlados por organizaciones criminales. El voto fusil.
Pero además ganó contra conspiraciones de compra de votos para la campaña y la candidatura de Cepeda y contra el desbordamiento del clientelismo, los contratos. ¿Qué tal los abusos de los instrumentos de información pública como RTVC para el candidato del Gobierno?
Y pese a eso, Abelardo y José Manuel derrotaron a Cepeda.
Y. L.: Usted conoce muy bien a Gustavo Petro. ¿A qué juega Gustavo Petro? ¿Cuál es su estrategia? ¿Qué cree que va a ocurrir de aquí al 7 de agosto y del 7 de agosto en adelante, Carlos Alonso?
C. A.: Yo creo que lo que Gustavo Petro quiere hacer es, primero, atornillarse en el poder y no lo va a lograr. Y no lo va a lograr porque la victoria electoral, democrática del presidente Abelardo es clara institucionalmente, es clara ante el pueblo colombiano, es clara ante la comunidad internacional y es clara ante las Fuerzas Armadas.

Hay que recordar que las Fuerzas Armadas tienen por constitución el deber de velar por el orden constitucional y yo estoy seguro, por eso el presidente en la locución de hace unos minutos, le expresa un mensaje absolutamente claro a las Fuerzas Armadas de Colombia en que les dice: ‘Mire, su verdadero rector es la Constitución Política Colombiana y cualquier orden delirante, anticonstitucional, torpe, como la queramos llamar, de Gustavo Petro, no debe ser atendida. Y yo estoy seguro de que al interior del espíritu y el profesionalismo y el juramento de los militares, los policías y las distintas Fuerzas Armadas, van a cumplir con la Constitución.
Luego, una cosa es lo que intente Gustavo Petro y otra cosa es lo que realmente va a ocurrir. A mí no me cabe la menor duda de que el presidente Abelardo de La Espriella y el vicepresidente José Manuel Restrepo van a posesionarse de hoy en 30 días, el 7 de agosto.
Y. L.: Usted ha dicho que el presidente Gustavo Petro debe ser juzgado por lo que hizo durante estos cuatro años en la Casa de Nariño. Cuando usted dice que Petro debe ser juzgado, ¿a qué se refiere, juzgado por qué?
C. A.: Yo creo que la pregunta que haces tiene que ver con esa declaración que hoy hizo el ministro de Hacienda, Germán Ávila, diciendo que, por mis declaraciones sobre que Gustavo Petro debe ser juzgado, entonces es una de las causas de la ruptura de los empalmes. Eso no es cierto.
Entre otras cosas, porque Gustavo Petro y todo su Gobierno saben que el planteamiento del juicio político y de que considero que Gustavo Petro ha delinquido lo vengo haciendo desde hace años.

Para empezar, yo fui uno de los principales promotores del juicio político a Gustavo Petro.
Desde hace cuánto tiempo, en entrevistas contigo, hablé de esto hace más de tres años e inclusive hubo marchas multitudinarias cuyos mensajes fundamentales eran el juicio político que pedía la ciudadanía.
Luego, no puede decir Gustavo Petro que se enteró, que yo considero que debe ser juzgado a partir de una entrevista del fin de semana pasado.
De hecho, aquí traigo un testimonio. Esta es la denuncia, mira la fecha, diciembre de 2023, en que yo denuncio ante la Comisión de Acusaciones a Gustavo Petro. Uno, por traicionar el juramento constitucional; dos, por los hechos de Los Pozos, Caquetá, en que las milicias de Iván Mordisco secuestraron a 97 policías, degollaron a un muchacho, un superintendente, un policía, el superintendente Monroy.
Había una unidad militar a menos de 100 metros y resulta que Gustavo Petro le dio la orden a esa unidad militar de que no se solidarizara y no defendiera a los policías. Y está la orden dada por él.
Con esas pruebas yo lo denuncio. Pero además lo denuncio por traición a la patria, con base en unos decretos que él firma y publica en uno de esos trinos del 31 de diciembre de 2022, el primer diciembre de su cuatrienio, en que él hace un decreto disque de cese del fuego bilateral y todas esas palabrerías de él, uno dirigido a las Farc de Iván Mordisco, otro dirigido al ELN, otro dirigido al Clan del Golfo, otro dirigido a esos grupos de la Sierra Nevada y el último a esa gente de Marquetalia.
Dizque que unos decretos de cese del fuego que nunca tuvieron asidero en la realidad. Él jamás les exigió a sus interlocutores, las organizaciones criminales, que cesaran de delinquir.
¿Cuál cese al fuego si nunca les exigió? Primero, que cesaran las extorsiones, los asesinatos, los secuestros, los asaltos, las dictaduras y las tiranías en las regiones, ni tampoco que dejaran de hostigar y de atacar a las Fuerzas Armadas y de Policía.
Por el contrario, sin haber hecho eso, él sí les ordena a las Fuerzas Armadas que dejen de perseguir a los criminales, que dejen de cumplir con su labor constitucional.
¿Cuál es el resultado de eso? Pues la multiplicación y la proliferación de las organizaciones criminales y los controles territoriales criminales, como lo han mostrado las estadísticas y es de conocimiento público del país, la presencia y el control territorial de organizaciones criminales en más de 600 municipios de Colombia. Eso no es un error político.
Y. L.: ¿Y por eso debe ser juzgado Gustavo Petro, dice usted?
C. A.: Digo yo, no, dice la Constitución.
Y. L.: ¿Y juzgado bajo qué delito supuestamente cometido por el hoy presidente?
C. A.: La traición a la patria, por ejemplo, es un delito. La falsedad en documento público es delito. La corrupción, porque además en esta denuncia que acabo de mostrar, planteé también el capítulo de las violaciones al régimen electoral de la campaña 2022. El acuerdo con las organizaciones criminales que conoció el país, como el acuerdo de La Picota. No es cierto que después, además, durante la Presidencia, se vio expresado en algo tan grotesco como la tarima de La Alpujarra.
Es decir, es un hecho público que Gustavo Petro ha delinquido desde la Presidencia de la República.
¿Y qué es el juicio político? Esto hay que entenderlo. El juicio político no es un encono político, ni es un tema de una hostilidad política; es el cumplimiento de un mandato constitucional.
¿Qué dice la Constitución? Que si un presidente de la República delinque, debe ser juzgado. Eso lo dice la Constitución.
Pero además, eso tiene un origen mucho más importante históricamente y es que el límite, el parteaguas histórico entre el despotismo y el surgimiento de la democracia, radica exactamente en eso. En el despotismo, el déspota no es responsable por sus actos. El déspota puede coger lo que quiere, matar al que quiere, abusar del poder y, como es despotismo, la ley no lo limita ni él debe responder ante ninguna ley.
Cuando llega la democracia, ocurre exactamente lo contrario y es que el gobernante, quien ejerce el poder, comienza a tener que responder a una Constitución.
En eso, por ejemplo, hoy fue clarísima la calidad de jurista del presidente De La Espriella, porque es que en su alocución de hoy fue absolutamente claro en su reivindicación de constitucionalista, en su compromiso con respetar la Constitución, en entenderla, en decir que iba a jurar cumplirla.
Eso es un jurista, eso es un demócrata. De hecho, para pasar de ser presidente electo a ser presidente en ejercicio, se necesita exactamente jurar el respeto y el cumplimiento de la Constitución. Eso no es un protocolo.
Gustavo Petro ha violado esa Constitución y ha violado leyes. Ha habido hechos de corrupción, hechos de conducta personal que son impresentables, que cuando menos en términos de su conducta personal, el régimen disciplinario debía actuar sobre él.
Y. L.: ¿Le correspondería entonces a la Comisión de Acusación, que es quien investiga al presidente Gustavo Petro, investigarlo por todo esto que usted está diciendo? ¿Usted confía en esa Comisión de Acusación? ¿Cree que esas investigaciones a Petro pueden avanzar?
C. A.: No, es que de hecho no han avanzado. Por eso te estoy diciendo, esta denuncia la presenté el 11 de diciembre de 2023 y no se ha movido una página.
Pero es que llega un nuevo Congreso.
Y. L.: ¿Y cree que ahí podría haber ambiente?
C. A.: Esperemos que sí. Es decir, la nueva época que se está abriendo es que cada cual comience a cumplir con sus obligaciones, que el gobierno y sus ministros cumplan con sus obligaciones, sus deberes constitucionales y misionales. Pero que a su vez el Congreso de la República cumpla con su deber, su independencia y su deber constitucional.
Es que te digo, el Congreso de la República tiene funciones legislativas; por ejemplo, hace leyes. El Congreso tiene función de control político, por ejemplo, por eso hace los debates, cita a los ministros.
Dentro de esas funciones constitucionales están las funciones jurisdiccionales o judiciales del Congreso de la República.
Entre ellas está juzgar al presidente, a los magistrados de las altas cortes y al fiscal general de la nación. Eso es constitucional y eso no es una opción, es una obligación.
Te repito, el mandato constitucional es: quien delinque debe responder ante la ley. Por eso, además, el pueblo acaba de castigar a los partidos.
Es que si tú revisas la composición de la actual Comisión de Acusación, que gracias a Dios sale, a mi juicio, esa Comisión de Acusación también delinquió. Y delinquió porque no cumplió con su deber, prevaricó.
Había unas denuncias como esta que tiene todas las pruebas; ni siquiera abrieron la investigación. La denuncia de los topes, ¿cómo es que el Consejo Nacional Electoral, una autoridad electoral, determina después de una larga investigación que efectivamente hubo una violación de topes?
La violación de topes es un delito y, teniendo conocimiento público de eso, la comisión de acusaciones no actuó porque se pusieron de acuerdo los partidos de siempre, todos. Es que revisemos quiénes tenían asiento como representación de los partidos en la Comisión de Acusaciones. Los Liberales, la U, los conservadores, el Centro Democrático, los Verdes, obviamente el Pacto Histórico y se pusieron de acuerdo ahí todos los partidos para que no funcionara la Comisión, para que no cumpliera su deber constitucional.
¿Qué acaba de ocurrir? El pueblo los castigó y les castigó, entre otras cosas, esa falta de cumplir con el deber de la justicia.
Y. L.: El presidente electo Abelardo De La Espriella también ha dicho que, si es solicitado por la justicia de Estados Unidos en extradición, él extraditaría a Gustavo Petro. ¿De qué estamos hablando cuando se habla de una eventual extradición de Petro hacia los Estados Unidos?
C. A.: Esa es una decisión que, si llega en su momento, estará en manos del presidente de la República. Eso tiene un trámite.

Cuando el presidente habla de actuar dentro de la Constitución y de la ley, a su vez la extradición tiene unos protocolos, unos procedimientos, unos caminos, unos tiempos. En fin, eso está reglamentado conforme a la ley. Por ejemplo, eso tiene que atravesar el examen de la Corte Suprema de Justicia.
Lo que ha dicho el presidente es que si llega y tiene que tomar una decisión, la tomaría, que está dentro del mismo ámbito de un convenio, de un acuerdo, de una convención internacional suscrita entre Estados Unidos y Colombia, en el sentido de que si hay colombianos que han delinquido en Estados Unidos y son llamados, pues serán extraditados y viceversa.
Es decir, es que aquí, sin lugar a dudas, ha habido una connivencia y una permisividad y una complicidad de Gustavo Petro con las organizaciones criminales.
Hay una, por ejemplo, que a mi juicio, el periodismo ha debido ponerle mucho más cuidado. Cuando Gustavo Petro hace expulsar a Colombia del grupo Egmont, que es el acuerdo internacional contra el lavado de activos, ¿recuerdas cómo fue?
Ese día había un paro de transportes en Colombia y se anunció una locución presidencial. Todo el mundo esperaba que hablara del paro camionero y resulta que él sorprendió mostrando un documento que era confidencial de esa organización internacional, nada más ni nada menos que contra el lavado de activos, una de las herramientas de cooperación internacional contra el crimen organizado.
Y Gustavo Petro sale muy orondo, muestra eso para hacer expulsar a Colombia de esa organización y para prácticamente hacerle el favor al crimen organizado. Eso merece ser investigado nacional e internacionalmente.
O cuando, por ejemplo, Gustavo Petro publicó por un trino las coordenadas de la ubicación de un campamento, abortando una operación que tenía que ser protegida en términos de su información por obligación constitucional y por deber constitucional.
Entonces, aquí han ocurrido muchas cosas.
Y. L.: Es decir, ¿usted considera que Estados Unidos sí tendría un interés en investigar judicialmente a Gustavo Petro? Es decir, ¿hay hay alguna información en ese sentido?
C. A.: Mire, no, yo no conozco esa información. Lo que sí digo es que hay cosas que son evidentes de la complicidad de Gustavo Petro con el crimen organizado internacional.
Eso es real. Acabo de ponerte un ejemplo de haber hecho expulsar a Colombia del organismo más importante de cooperación contra el lavado de activos.
Mira, si es que lo que más está… Él se inventa pataletas y cosas de esas, Gustavo Petro, pero realmente lo que los tiene desesperados es el empalme anticorrupción.
Y. L.: ¿Gustavo Petro fue corrupto en su paso por la Presidencia?
C. A.: Evidentemente. Es más, yo estuve al frente del Arca de Noé, que fue el proceso de empalme que se organizó desde hace ocho, nueve meses. Y te digo la verdad, tenemos un catálogo de hechos de corrupción que serán trasladados a la justicia colombiana.
Y. L.: ¿Pero qué comprometen directamente a Gustavo Petro?
C. A.: A él y a funcionarios de su Gobierno. Además, porque él es el responsable del Gobierno.
De hecho, ¿que si Gustavo Petro ha delinquido? Pues es que te estoy mostrando una denuncia que presenté el 11 de diciembre de 2023 contra Gustavo Petro.
Es que esto no es nuevo, por eso es tan inaudito y tan incoherente que salga él a decir que es que se acaba de enterar de que yo pienso que él es un delincuente. Lo he dicho en los cívicos live de todos los miércoles, lo vengo diciendo desde hace años, lo denuncié penalmente.
Si lo denuncié es porque creo que delinquió, y esto tiene más de dos años y medio. Pero además hay otra cosa. Siendo candidato, el presidente Abelardo, el 5 de noviembre, fue él personalmente a la Comisión de Acusaciones y acusó a Gustavo Petro por el delito de traición a la patria.
O sea, que él no puede decir que es que nosotros creemos que él ha delinquido desde hace dos días. De hecho, mira, que es un tema de coherencia. El presidente Abelardo, en su alocución de hace unos minutos, acaba de recordar algo que parecía como una frase de campaña y que nunca fue una frase de campaña, sino una convicción del presidente. Y es que él vino a enfrentar, derrotar y castigar. Acaba de repetir eso que no era una consigna, era un compromiso de itinerario histórico.
Luego aquí nadie puede llamarse a engaño. Nunca se dijo algo que no fuera literalmente preciso. Es que, entre otras cosas, por esa promesa y por ese compromiso fue elegido Abelardo De La Espriella.
Y. L.: Cuando usted dice y el propio presidente Abelardo De La Espriella dice que Gustavo Petro se quiere atornillar en el poder, la gente se pregunta: ¿Entonces qué va a ocurrir el 7 de agosto? ¿Creen ustedes que Petro con sus ministros no va a salir de la Casa de Nariño? ¿Cuando habla de ese atornillarse en el poder, gráficamente, ¿a qué se refiere?
C. A.: A su intento autoritario. Pero eso no va a pasar de ser un intento, entre otras cosas porque, que no se equivoquen con Abelardo De La Espriella. Tiene otro carácter y otra decisión.
Y una de las decisiones fundamentales de él es acabar históricamente con eso de la combinación de las formas de lucha.
Que se olviden los partidos y las fuerzas políticas que creen que pueden seguir utilizando la violencia en la política colombiana.
Históricamente, hay un pecado original en la política colombiana, que es el uso de la violencia.
Aquí la violencia la usaron en una época los liberales y los conservadores y los partidos que tuvieron relaciones con distintas expresiones de violencia.
Pero hay una que continúa, que es el petrismo, el ‘cepedismo’, el Pacto Histórico. Tienen relaciones con las organizaciones criminales, tienen relaciones con el ELN y resulta que eso hace insostenible la democracia.
La única forma de cerrar una página histórica y abrir una nueva es eliminando para siempre de nuestra historia el uso de la violencia en la política. Ese es uno de los compromisos más profundos del presidente.
Y. L.: Hay preocupación porque Colombia pueda enfrentar a partir del 7 de agosto episodios de violencia política por esta pensión que se está viviendo.
C. A.: Yo sé que hay preocupación, sí, pero yo daría la tranquilidad. Es decir, conociendo al presidente y conociendo a este pueblo, esos intentos no van a prosperar.
De hecho, hay un tema que te recomiendo y le recomiendo a quienes nos escuchan. Que le pongan mucho cuidado a lo que dijo hoy el presidente, y es que convoca a la resistencia constitucional.
Y. L.: Frente a la desobediencia civil pacífica de Iván Cepeda.
C. A.: Que de pacífica no tiene nada, es decir, como si la paz total hubiera sido alguna vez paz. El pacífico de Ivan Cepeda es tan mentiroso como la paz total. Lo que el planteamiento del presidente dice, resistencia constitucional. Ese es un tema de una profundidad inmensa.
De hecho, acuérdate de que Defensores de la Patria, que es el movimiento que lleva a la Presidencia de la República al presidente De La Espriella y al vicepresidente José Manuel, no era una campaña ideológica, sino un movimiento popular.
¿Qué es un movimiento popular? Un movimiento popular es cuando hay una activación de la sociedad porque se moviliza alrededor de una causa.
La causa hasta las elecciones fue ganar las elecciones, defender la patria, garantizar que esta gente no se atornillara del poder y no terminara de destruir al país. Se cumplió esa primera victoria.
Pero ese movimiento popular sigue vivo y ese movimiento popular sigue dispuesto a defender la patria. Cuando el presidente dice resistencia constitucional, lo hace, entre otras cosas… es que mira la mirada de jurista de Abelardo De La Espriella.
Existe el artículo 95 de la Constitución. ¿Qué dice ese artículo? Dice: “La calidad de colombiano enaltece a todos los miembros de la comunidad nacional.” Eso es muy bella, esa frase, en el sentido de que nos convoca a sentirnos dignos y felices. Por eso somos patriotas, porque defensores de la patria.
Patria es una forma de amar a Colombia y de sentirnos orgullosos de serlo. Eso coincide con este artículo 95. La calidad de colombiano enaltece a todos los miembros de la comunidad nacional y sigue. Dice: “Toda persona está obligada a cumplir la Constitución y las leyes. Son deberes, porque hay otro. Se leen mucho los derechos y claro que sí, pero también es muy importante hablar de los deberes.
Son deberes de la persona y del ciudadano. El numeral tres. Respetar y apoyar a las autoridades democráticas legítimamente constituidas para mantener la independencia y la integridad nacionales.
Entonces, fíjate que cuando el presidente dice que él, como presidente y jefe de Estado, será respetar la Constitución y las leyes, pero también le está diciendo a ese movimiento popular, a esos defensores de la patria, que asuman también su papel de movilizarse en clave de resistencia constitucional, para defender la Constitución.
De hecho, la resistencia constitucional tiene todo un cuerpo teórico de reflexión histórica, que es cuando intentan golpes de Estado como el del señor Petro y el señor Cepeda y esa gente. La ciudadanía debe movilizarse a defender su Constitución.
Además, porque se parte de una premisa fundamental y es que nosotros estamos convencidos de que no existe sobre la tierra un mejor sistema político que la democracia constitucional.
Y. L.: ¿Qué piensa de Iván Cepeda? Él es el jefe de la oposición, debe asumir la curul en el Senado que le corresponde por el estatuto de la oposición y viene haciendo estos llamados de desobediencia civil pacífica. ¿Usted cómo interpreta? ¿Cómo lee a Iván Cepeda?
Para empezar, ¿cuál pacífica? Pacífica es que, a ver, por ejemplo, ¿a quién le cabe la menor duda de que los hechos de violencia, de vandalismo, esa cosa que llamaron disque Estallido social, que fue literalmente vandalismo, terrorismo, no tuvo presencia y jefatura en Gustavo Petro, en señores como Bolívar y el del Pacto Histórico y Cepeda y ellos? Aquí se cometieron muchos delitos.
Allí se asesinaron policías, se asesinaron civiles, se destruyeron propiedades privadas, se bloquearon las carreteras, paralizaron el país dos meses y resulta que eso está impune.
¿Entonces, esas son las movilizaciones pacíficas? El pacifismo de las primeras líneas. ¿Quién se va a comer ese cuento?
No hay una sola movilización de ellos que no pase por el amedrentamiento, la hostilidad, la agresión a la Fuerza Pública, la destrucción del transporte público.
Entonces, es decir, caigamos en la cuenta.
Y. L.: Usted dice que juegan a una especie de policía bueno y policía malo entre Cepeda y Petro.
C. A.: El país sabe que son lo mismo. Ahora, puede haber disputas entre ellos para ver quién es el líder de ese grupo. Ese ya es un tema, digamos, doméstico de ellos. Lo cierto es que los dos son delirantes.
Al señor Cepeda, que ejerza su jefatura desde el Senado que se le otorga la Constitución.
Y el señor Petro, que cree que va a seguir haciendo algarabía, primero afronte los juicios que se le vienen encima y las obligaciones y los encartes que va a tener frente a la justicia. Él cree que va a seguir siendo el personaje delirante de los trinos.
Y. L.: Está convocando a marchas para el 20 de julio. ¿Cree usted que esas marchas van a ser multitudinarias? ¿Cree que la gente le va a copiar a Petro?
C. A.: Yo no creo, además, porque parte de lo que está ocurriendo es que sus propias bases y electores están viendo la realidad antidemocrática, repito, delirante, y además porque, por detrás de todo, digamos, de la reflexión política o la reflexión constitucional, hay algo en lo que Gustavo Petro está pelando el cobre cada día más, que nosotros lo sabemos desde hace muchos años, y es que es una pésima persona.
Y. L.: Usted lo conoció en el M-19.
C. A.: Es que él no se mueve sino por hacerle daño a alguien. Es desleal con sus cercanos, porque amigos no tiene.
Y. L.: En el M-19, el Petro que usted conoció, ¿cómo era?
C. A.: Yo no lo conocí mucho. Es que la verdad es que Gustavo Petro nunca existió mucho en el M-19. Es decir, que él haya dicho tantas mentiras y películas en el libro ese disque autobiográfico que escribió.
Yo no tuve relación con él en la época de M-19, porque él no existía. Realmente, no era una persona, ni mucho menos importante en el M-19.
Y. L.: Carlos Alonso, sin empalme como estamos en estos momentos, uno se pregunta entonces: ¿los funcionarios entrantes de Abelardo De La Espriella qué van a recibir? Si no hay un empalme formal, ¿qué va a pasar?
C. A.: No te preocupes por eso. Precisamente, por eso se creó. ¿Tú crees que a nosotros, Gustavo Petro, nos sorprende en algo alguna vez? Lo conocemos con lupa.
¿Tú crees que nosotros estamos sorprendidos de estas barbaridades que está haciendo? Ni mucho menos. De allí que haya surgido el Arca de Noé.
Cuando a mí Abelardo me dice hace meses: ‘Carlos, empieza a mirar el tema de gobierno, diseñé el Arca de Noé y partió de una premisa, que no necesitábamos de comunicación con el Gobierno para hacer el empalme.
De hecho, el Arca de Noé, que no es solamente la primera vez que se hace en Colombia, sino en la historia con un concepto absolutamente distinto, partía de lo siguiente, y es, que la definición tradicional de empalme es el encuentro de unos equipos del gobierno saliente con los equipos de un gobierno entrante para cambiar unos documentos, una información.
Había unos empalmes, digamos, entre gobiernos amigos y empalmes entre gobiernos distantes y hostiles. Pero nosotros, conociendo el autoritarismo, la corrupción y además el delirio y la demencia de este señor, dijimos: ‘Partamos de la base de que es posible que ni siquiera haya empalme’.
Entonces le cambiamos el significado al empalme y dijimos: “El empalme es la preparación de los equipos de gobierno, para llegar al gobierno conociendo el estado misional de las entidades, el estado presupuestal y financiero de las entidades, el estado de los recursos humanos de las entidades, el estado de las plataformas tecnológicas de las entidades. Y claro que sí, los hallazgos de corrupción en las entidades, que además desde por información pública hasta por personas que tienen conocimiento de los sectores, hasta por informaciones que nos llegaban de funcionarios que denunciaban desde adentro, nosotros hoy tenemos ya más del 80 % del empalme hecho.
De hecho, yo les entregué el 22 de junio, menos de 24 horas después de la victoria, un informe de 630 páginas al presidente De La Espriella y al vicepresidente Restrepo con el 75 % del empalme hecho.
Nosotros no tenemos problema. Es más, nosotros lo que sabíamos era que íbamos a recibir una cantidad de mentiras. ¿Por qué ellos están rompiendo y están haciendo la pantomima de los empalmes de la silla vacía?
Mira, porque es que los documentos que ellos nos entreguen, nosotros tenemos la capacidad de verificarlos con los sistemas y las plataformas que tenemos en menos de 24 horas. Sí, pero es que esas mentiras son falsedad en documento público.
Y. L.: ¿O sea, ellos pueden estar maquillando?
C. A.: Pues es que además, porque, si es que lo hemos visto, es mucho más lo que ellos tienen por esconder que por mostrar.
Y. L.: Y entonces, con esa auditoría forense que también ha anunciado Abelardo De La Espriella, ¿le van a entregar eso a la Fiscalía, la Procuraduría, a los órganos de control?
C. A.: Mire, la decisión y la orden del presidente es que aquí no se tapa nada. Todo hallazgo debe ser trasladado a la justicia.
Ese tema de que hay que echarle tierrita a lo de atrás, que cero retrovisor. Es que ese no es un problema de retrovisor.
Hay que entender una cosa. Cuando Abelardo De La Espriella como jurista dice que todo debe ser trasladado a la justicia, todo hallazgo de corrupción, es porque él conoce las leyes. Él es un penalista.
Mira, si un funcionario público conoce de un delito, el trasladarlo a la justicia no es discrecional. No es que si opina que debe trasladarlo, lo traslada y si no, no. No, es que si no se lo traslada la justicia, delinque ese funcionario.
Es decir, es obligatorio. Luego el presidente no va a poner a sus funcionarios a delinquir. No existe la menor duda. O sea, que no solamente existe el compromiso y la convicción política del presidente y del vicepresidente que está al frente del empalme, sino que existe el conocimiento y la conciencia del deber constitucional y legal de hacerlo.
Es que, a ver, no te quepa la menor duda, de que no faltarán los tibios y los políticamente correctos y toda esa gente que va a salir a decir ‘en aras de que no haya polarización y de que no haya extremos, que no exista lo que ellos llaman espejo retrovisor’, disque para que Petro no se enoje o para que se Cepeda no se enoje.
Es que el problema no es si se enoja Cepeda o no se enoja Cepeda. El problema es que se cumpla la Constitución.
Es que, qué dice la Constitución, te lo repito. Es que este no es un problema de hostilidad política, Ese no es el problema. El problema es que lo que ha prometido el presidente es que aquí se acaba la impunidad y que aquí hay una lucha contra la corrupción.
Luego, imagínate si habría algún grado de coherencia en el sentido de que él llegue y oriente que se tapen los hallazgos de corrupción. Él lo que va a hacer es que se cumpla la Constitución.
Y. L.: Carlos Alonso, para ir cerrando esta entrevista en vivo en Semana, ¿Va estar usted cerca del presidente Abelardo De La Espriella ya en el ejercicio del gobierno? ¿hará parte usted del equipo como tal de gobierno?
C. A.: Eso es un tema que está en manos del presidente. Yo creo mucho en el presidente y donde él considere que yo pueda contribuirle, allí estaré.
Eso ese es una ese es un tema distinto, es un tema del presidente.
Ahora, cambiando de tema, yo sí quisiera darte una chiva. Voy a presentar denuncia por injuria contra María Jimena Duzán, porque ella escribió un artículo este fin de semana donde me dice estafador y resulta que aquí tengo las sentencias, los fallos de cuando me presentaron una denuncia por estafa.
El primer fallo absolutorio fue el 7 de abril de 2006, dado por el juzgado 49 penal del circuito. Aquí, en el año 2006 me absuelve el juzgado por la acusación injusta por estafa.
La tesis de este juzgado es que yo nunca cometí el delito de estafa. La contraparte apeló y tres años después el Tribunal, la instancia superior dice: ‘No, es que Lucio no es inocente del delito de estafa, es que Lucio es inocente en el sentido de que estafa nunca hubo, se le juzgó por un delito que nunca existió. Aquí está el fallo del 2009 del Tribunal.
Y. L.: ¿Es decir, usted no ha sido condenado por estafa?
C. A.: Jamás. Yo, por el contrario, fui condenado. Soy el único condenado en la historia de la Corte Suprema de Justicia por el delito de falsa denuncia, delito que no cometí.
Y resulta que la Corte Interamericana de Derechos Humanos dijo que a ningún colombiano se le viole el derecho humano de quien haya sido condenado en única instancia, porque tenemos derecho, todos los ciudadanos, a la doble instancia instancia.
He presentado la apelación con todos los argumentos con base en el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Esa es la verdad, Para defenderme. Porque se me violaron los derechos. Por el contrario, llevan 26 años violándome los derechos y me hicieron estar en la cárcel 30 meses por un delito que no cometí, supuestamente de falsa denuncia y nunca lo cometí. Y sin embargo respeté la justicia y la cumplí.
Y. L.: ¿Y en el tema de la estafa grabada?
C. A. Aquí está en dos instancias. En la primera instancia por inocente y en la segunda instancia, dice el Tribunal dice, ‘no es que no solamente es inocente, es que fue juzgado por un delito que jamás existió’.
Y. L. ¿Y cuáles es eran los hechos?
C. A.: Yo había denunciado a una contraparte que me robó un local comercial y unas máquinas fotográficas y vino un desarrollo ahí del tema, inclusive cuando ni siquiera era congresista, era un tema eminentemente ciudadano y lo convirtieron en eso en un momento, además cuando yo era senador para quitarme la credencial. Pero no importa, no vamos a hacer ese debate aquí. Lo que le digo es que voy a denunciar a María Jimena Duzán por injuria. Precisamente porque ella sabe que eso no era cierto y lo único que quiere es hacer daño y mal ejerciendo una hostilidad y delinquiendo en ese sentido.
Entonces, te quería comentar eso porque me parece que es el momento de aclararlo y plantearlo y por eso te traigo las sentencias de un juzgado y de un tribunal.
Y. L.: Carlos Alonso, para finalizar hablemos de los ministros que está nombrando a Abelardo De La Espriella. Ahí está Vivian Morales, su su esposa. ¿cómo anticipa el desempeño de estos ministros y de Vivian Morales al frente de la cartera de Educación?
C. A.: Yo creo que si hay un talento que tiene el presidente, es en escoger gente magnífica. Y a mí me parece que el equipo de ministros que hasta ahora conoce ya el país, son personas de la mayor capacidad, del mayor sentido moral, del mayor compromiso con el proyecto y con el presidente.
Entre ellos, Vivian, quien de hecho ella es una ministra. Yo jamás me he metido en los temas, en las responsabilidades de Vivian. De hecho, ella tiene su su propia carrera, su propia vida, su propio propios sus propios victorias y realizaciones. Y de lo que sí estoy absolutamente seguro es que será una magnífica ministra de Educación, por sus principios, por sus valores, por su integridad, por su formación, por su experiencia.
Y lo mismo veo en los otros ministros. El ministro de Defensa me parece excelente. Rodrigo Lara al frente del Interior. Elsa Noguera, me parece extraordinaria.
Magnífico, Miguel Gómez, Iván Cancino me parece estupendo. Mauricio Gómez Amín, extraordinario.
Me parece que Jaime Andrés Beltrán lo va a hacer sumamente bien. Es decir, es que me parece que todos son excelentes. Ojalá no se me quede ninguno por fuera.
Fabio Arjona, inmejorable. Tiene toda la experiencia, tiene toda la credibilidad en su sector. Por eso si te pones a analizar cada uno es inmejorable.
Y. L.: ¿Qué le quiere decir para finalizar a Gustavo Petro?
C. A.: Que va a tener que responder por todo lo que ha hecho, que ha sido indolente y corrupto con este país, que afronte su realidad y que no le sume a lo que ha hecho, más causas y más preocupaciones y ansiedades a la sociedad colombiana.
La historia lo juzgará, pero además yo creo que la justicia lo juzgará y en eso realmente un mensaje directo no tengo ningún interés en mandárselo.
