La vicepresidenta Francia Márquez cenó este miércoles 15 de marzo con un grupo de senadores y representantes a la Cámara del Pacto Histórico.
Ocurrió en la sede de la Vicepresidencia, ubicada en el centro de Bogotá.
Aunque ella había invitado a todos los senadores y representantes del Pacto Histórico, no fueron todos. Asistieron los senadores María José Pizarro, Alexander López, Gloria Flórez, Robert Daza, Isabel Zuleta, además del presidente de la Cámara, David Racero, entre otros.
No llegó el presidente del Senado, Roy Barreras, y el único funcionario de la Casa de Nariño que llegó fue Luis Guillermo Pérez, el superintendente de Subsidio Familiar.
Francia Márquez entregó un balance de cómo iba el Ministerio de la Igualdad, que le permitirá, además de ser vicepresidenta, ejercer como ministra. Explicó por qué una de sus principales promesas de campaña no estaba en marcha, pese a que había sido aprobada por el Congreso en la pasada legislatura.
Dijo que la reglamentación del Ministerio aún no está terminada, pese a que tiene un mensaje de urgencia de la Casa de Nariño. Sin embargo, contó algunos detalles de cómo quedaría conformado.
Además, se refirió al Plan Nacional de Desarrollo del gobierno de Gustavo Petro que es estudiado actualmente por el Congreso y anunció que en este proyecto su ministerio no aparece con recursos económicos.
Después de la cena, el grueso de los congresistas tomó la palabra. Algunos de ellos se desahogaron en privado con la vicepresidenta. Por ejemplo: se quejaron de algunos ministros del gobierno.
Una fuente que asistió a la comida y pidió reserva de su identidad le contó a SEMANA que el ministro del Interior, Alfonso Prada; el director del Dapre, Mauricio Lizcano, y el canciller, Álvaro Leyva, recibieron varias críticas.
Afirmaron ciertos congresistas que el Pacto Histórico ha perdido fuerza.
Argumentaron que el “cambio” que promovieron durante la campaña presidencial y las elecciones de Congreso en el 2022 no se ha visto reflejado en las regiones donde la política tradicional sigue al frente del poder en las principales instituciones burocráticas del Estado.
Algunos creen que el Presidente, quien está al frente de los grandes problemas que enfrenta el país, no tiene conocimiento de cómo se ha repartido la burocracia en las provincias.
Uno de los congresistas dijo que algunos ministros buscaban aislar al presidente de los congresistas progresistas aliados. Gran parte de la bancada del Pacto Histórico afirmó que no tiene cercanía con el Jefe de Estado.
El canciller de Colombia, Álvaro Leyva, recibió sus dosis de críticas. Lo cuestionaron por la salida de la vicecanciller, Laura Gil, con quien el funcionario tuvo serias diferencias. Algunos representantes afirmaron que él tiene su agenda propia, no asiste a las citaciones del Congreso, no recibe a los dirigentes del Pacto Histórico y habla más de la ‘paz total’ que de su rol diplomático.
La vicepresidenta fue prudente, se dedicó a escuchar las intervenciones de los líderes progresistas y a tomar nota para transmitirle el mensaje al presidente Gustavo Petro.
El encuentro finalizó a las 10:30 de la noche porque Márquez tenía agenda pública desde la madrugada de este jueves 16 de marzo.