El uso de helicópteros y aviones en campañas presidenciales volvió al centro del debate, luego de que surgieran cuestionamientos sobre los desplazamientos aéreos del candidato Abelardo de la Espriella.
De acuerdo con El Tiempo, la compañía encargada de prestar estos servicios aseguró que no existen donaciones ni beneficios especiales para campañas políticas y que todas las operaciones se realizan bajo esquemas comerciales formales.
La polémica se originó tras la llegada del candidato en un helicóptero a un evento político en la Universidad de La Sabana, lo que abrió interrogantes sobre la financiación de este tipo de transporte en plena contienda electoral. Registros y publicaciones del propio aspirante evidencian que ha utilizado aeronaves para movilizarse a distintas regiones del país.
Frente a las dudas, un vocero de Helistar S. A. S., empresa propietaria de varias de las aeronaves utilizadas, le dijo a ese medio de comunicación que los servicios se prestan bajo pago anticipado y con facturación electrónica. Según explicó, no existe la práctica de otorgar horas de vuelo gratuitas a ningún cliente, incluidas campañas políticas.
La empresa también le confirmó a ese diario que otras campañas, como la de Paloma Valencia, han contratado servicios aéreos para sus desplazamientos, en condiciones similares.
El tema ha generado especial atención por antecedentes recientes, como el de la campaña Petro Presidente, donde presuntas donaciones han sido objeto de investigaciones por posibles irregularidades en financiación electoral.
En cuanto a tarifas, Helistar indicó que el costo por hora puede variar dependiendo del tipo de aeronave, aunque las campañas suelen optar por opciones más económicas. Todos los pagos, recalcaron, quedan registrados ante la Dian.
La compañía también señaló que cumple con los permisos exigidos a nivel nacional e internacional y que presta servicios tanto a clientes privados como a entidades estatales, incluyendo operaciones para el sector energético.