SEMANA: Una vez más le apuesta a un libro para hablar de un tema tan importante como es el de la juventud. ¿Por qué?
JOSÉ MANUEL ACEVEDO: Porque te imaginarás que, de 33 millones de colombianos que hoy están por debajo de 40 años, nos falta un jurgo de gente buena para visibilizar, para contar sus historias. Bueno, este libro es un aporte sencillo para intentar ponernos al día con ese saldo. Este libro es mi manera de agradecerles a tantos jóvenes buenos y poner sus voces sobre la mesa.
SEMANA: ¿Qué encontrarán los lectores en su libro El país en sus manos?
J.A.: Historias reales, llenas de adversidad y de gente dispuesta a contar sus historias desde los obstáculos y no desde la “vida en rosa”, que no existe para ninguno de ellos. Eso me gusta: la sencillez y realismo con que estos jóvenes cuentan sus vidas. Es un libro para creer otra vez.
SEMANA: Entre tantos jóvenes talentos que hay en Colombia, ¿cómo hacer la selección de estas 40 historias?
J.A.: Uff… ¡Y tantos que todavía faltan! Mira, hemos aprendido a hacer reportería positiva, a buscar en todas las regiones, pero también a oír cuando alguien nos jala de la camisa y dice: aquí hay una historia y un personaje bueno. Creo que la lista de este año está muy poderosa, diversa, plural... ¡Chévere!
SEMANA: Y prólogos de jóvenes.
J.A.: Sí. Quise que los prólogos también hablaran desde la juventud. Dos íconos colombianos que se inspiraron para escribir un prólogo a cuatro manos: Fonseca, un cantante entrañable, y Caterine Ibargüen, nuestra supercampeona olímpica y ahora colega en Noticias RCN.
SEMANA: Usted decidió apostarle a la juventud de Colombia, un tema del que poco se habla. ¿Por qué es importante creer en los jóvenes?
J.A.: Porque son los que están haciendo el trabajo, incluso cuando nadie los mira. En los jóvenes hay menos cinismo y más ganas. Si no creemos en ellos, entonces en quién. Esta generación nos está dando lecciones increíbles y aprendiendo, también con humildad, lo bueno de sus mayores. Así que hay que creer y apostar por ellos.
SEMANA: ¿Cuáles son los retos de los jóvenes para transformar el país?
J.A.: Abrir puertas donde están cerradas. Pero quizá el más grande es seguir soñando en un país que a veces no ayuda. Aun así, lo están intentando todos los días.
SEMANA: En la presentación del libro, usted recordó a Miguel Uribe Turbay, un joven político asesinado. ¿Qué significa que acaben con la vida de un joven y líder?
J.A.: Es perder un futuro posible. Cuando se asesina a un joven líder, no solo muere una persona: se apaga una generación de ideas que pudo cambiar algo. Miguel me hizo mucha falta ese día, como le hace falta a este país. Ojalá su sacrificio no se olvide.
SEMANA: Muchos jóvenes aseguran que en Colombia no hay futuro. ¿Tienen razón?
J.A.: ¡Futuro sí hay! Lo veo todos los días en las historias que cuento. A veces falta acompañarlos más, quitarles piedras del camino y escuchar lo que traen. Entiendo el escepticismo. Nuestros dirigentes políticos nos llenan de razones para el pesimismo todos los días, pero Colombia es más que ellos y que lo malo que nos pasa. Así que vuelvo al punto: ¡futuro sí hay!
SEMANA: Usted es una persona joven, menor de 40 y modelo a seguir para algunos jóvenes. ¿Qué les dice a quienes tienen temores?
J.A.: Que todos tenemos miedo. Yo también. Lo importante es no dejar que ese miedo decida por uno. El camino se hace andando, y a veces con muchas barreras, como dicen estos “40 de menos de 40”… Pero se hace.
SEMANA: ¿Cuál es el empujón que falta en el país para los jóvenes?
J.A.: Confianza. Que las instituciones, las empresas y los mayores apuesten por ellos sin prejuicios. Cuando el país abra la puerta sin tantas explicaciones, los jóvenes se encargarán del resto.
SEMANA: ¿Vendrán más libros?
J.A.: Mientras haya jóvenes creyendo en este país y jugándosela toda, yo seguiré escribiendo sobre ellos… Así que seguramente sí.