El presidente Gustavo Petro manifestó que en las contiendas de 2026 podría materializarse un fraude electoral sin aportar una sola prueba que así lo demuestre, y en contravía de los diagnósticos realizados por la Registraduría y los órganos de control. Alfonso Portela, consultor electoral y exregistrador delegado para lo electoral, analizó en SEMANA el escenario planteado por el jefe de Estado.

La hipótesis principal del mandatario es que “si los datos de los colombianos son manejados por privados, hay que preguntarse siempre quién maneja los escrutinios. Si son los mismos, estamos en un inmenso peligro de fraude electoral”. Esas palabras generaron una tormenta y reproche en varios sectores políticos.

Portela explicó que, en algunos casos, los datos están en manos de privados: “Por ejemplo, la identificación está a cargo de una empresa francesa, todo lo que tiene que ver con documentos de identidad”. Sin embargo, eso no quiere decir que la supervisión se entregue totalmente a esa compañía: “Es un proceso que, tranquilamente, lo pueden auditar y controlar en la Registraduría”.

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En el escrutinio, que es el proceso mediante el cual se verifican y se consolidan los resultados de las votaciones, participan jueces de la República, notarios, registradores de instrumentos públicos y el Consejo Nacional Electoral, que hacen uso de herramientas, las cuales son la principal molestia del primer mandatario y el punto de discordia con las autoridades electorales.

Ese procedimiento está acompañado de equipos que, por lo general, pertenecen a empresas privadas: “Son una serie de herramientas que se utilizan para facilitar el desarrollo normal de un escrutinio. Imagínese usted si el escrutinio de 1.000 mesas, 125.000 mesas, se manejaran de forma manual; sería un escrutinio interminable. Quien gobierna el escrutinio son las autoridades mencionadas, y se valen de unas herramientas; por ejemplo, el software de escrutinio”.

El experto recalcó que esos equipos son auditados por los órganos de control, comisiones electorales del exterior, partidos políticos y veedurías: “Quienes gobiernan el escrutinio son las comisiones escrutadoras y son las que les compete declarar la elección. Estas herramientas son debidamente auditadas por los partidos y verifica todos los ingredientes. Los partidos, en el desarrollo del escrutinio, pueden conectarse a la plataforma de la Registraduría y estar haciendo la auditoría en tiempo real”.

Elecciones. Imágenes de referencia. Foto: JUAN CARLOS SIERRA PARDO

En síntesis, según Portela, no es probable que se registre un fraude electoral ya que la certificación de las votaciones está en manos de las autoridades escrutadoras, que se basan en herramientas auditadas minuciosamente.

El segundo reclamo del presidente Gustavo Petro es que los partidos políticos no podrán acceder al código de fuente del software que se usará para los escrutinios. “El código fuente es como el plano de un software, haga de cuenta que lo va a mirar por dentro. Usted lo que hace es meterse dentro de la estructura misma del software y puede saber cómo funciona, si efectivamente funciona y toda la parte interior del funcionamiento de ese software”, explicó el exregistrador.

Fuentes de la Registraduría explicaron a SEMANA que el código fuente no se entregará por completo porque Colombia podría estar expuesta a algún tipo de riesgo electoral, y así sí se podría materializar la tesis de Gustavo Petro.

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Por último, el jefe de Estado refirió que no se pueden quemar los tarjetones y formularios. Frente a esto, Portela describió que lo único que se destruye es el material electoral que no se usa en las mesas: “Por ejemplo, los tarjetones que no se usaron durante la jornada”.

Así las cosas, Alfonso Portela cree que no hay opciones para que se materialice un fraude electoral: “Es una manifestación que no tiene la argumentación suficiente para decir que, efectivamente, en Colombia se puede cometer fácilmente un fraude electoral producto de que un tercero esté manejando los datos o los procedimientos electorales. Se trata de un contrato que lo ejecuta un privado y lo debe ejecutar con toda la responsabilidad. A lo largo de la historia del proceso electoral colombiano, los privados han estado a cargo de muchas de las actividades del proceso electoral, y ha salido adelante, y hemos tenido unos resultados que el país y la ciudadanía los han aceptado. Yo creo que esta no va a ser la excepción”.